
¿Alguna vez te has sentido como un hámster corriendo a toda velocidad y sentir que vas a ninguna parte?
Esa “vocecita” que insistentemente te dice que NO vas a poder, que no eres bueno para eso que has decidido proseguir y tienes ganas de hacer en esta nueva etapa de tu vida.
Estás exhausto, drenado y cansado de que te digan que estás viejo, que ese sueño tuyo, … es eso, solamente un sueño.
LA DIFERENCIA ENTRE ÉXITO Y FRACASO
Ese tipo de dialogo, tiene un gran impacto en tu vida.
La forma en que describes tus circunstancias, determina como ves las cosas, tu experiencia, como participas y haces frente a todo lo que estás pasando.
La armonía entre la realidad y tu percepción de ella es directamente proporcional a ese diálogo interno.
El ser positivo y optimista y querer seguir adelante, puede influir dramáticamente, en tu estado de ánimo y en tu humor, lo que impactará positivamente tu productividad y percepción de la realidad.
Diálogos internos en tono negativo, no solamente nos impacta en nuestro día a día, sino que es un detrimento en nuestra confianza personal.
Si nuestras emociones y reacciones son consecuencia directa de nuestros pensamientos, de nuestros diálogos internos, de nuestras palabras que evocan imágenes. Luego entonces, la mejor forma de controlar nuestras emociones es controlando nuestros pensamientos, modificando nuestros diálogos internos y las palabras con las que describimos la realidad y lo que nos sucede.
Está enteramente en nuestro poder el poder hacerlo y crear una realidad positiva y optimista o, todo lo contrario.
¿Qué tan dispuesto estás para considerar que tu vida es como es hoy, no por el peso de las circunstancias o de la situación per se, si no más bien el resultado de tu diálogo interno?
Lo que piensas que puedes o no hacer está influenciado más por tu subconsciente que por la realidad en sí misma.
El seguir buscando en el “exterior”, afuera de ti las respuestas de las circunstancias que te rodean y haciendo exactamente lo mismo, generaran la misma situación que percibes actualmente.
Se le atribuye a Albert Einstein la cita de que: “Locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes”.
No es que tengamos que buscar una respuesta, nosotros, somos la respuesta.
ACTUALIZEMOS NUESTRO SOFTWARE INTERNO
A medida que vamos viviendo y experimentando nuevas situaciones, nuestra mente va evolucionando y nuestra percepción de la realidad modificando.
Todo empieza, tomando en forma consciente, la decisión de hablarnos en una forma útil y no devastadora.
Insisto, la respuesta, está dentro de nosotros, no afuera de nosotros.
Como nos hablamos, pensamos y percibimos lo que nos rodea es el fundamento de nuestra realidad. Crear la realidad que deseamos vivir, inicia teniendo con nosotros y con la gente cercana a nosotros esas conversaciones. Una forma simple de hacerlo es empezar diciendo que más que problemas, son oportunidades que se nos presentan.
Y, ¿cómo hacemos para crear nuestra realidad?
Modificando nuestra narrativa en donde somos “víctimas” de las circunstancias a ser asertivos, en donde nos responsabilizamos de nosotros aquí y ahora. Cuando empezamos a hablar en términos de Yo soy, Yo acepté, Yo creo, lo que resulta más poderoso y bajo nuestro control que la narrativa de creo que, me dijeron, no se si pueda, etc., etc.
Es muy diferente decirte que eres implacable a que algún día, serás implacable.
¿Ves la diferencia?
No hay mayor conocimiento, que el tuyo propio, generado por tus vivencias y experiencias.
¡Atrévete a ser TÚ, la persona que el mundo está por ver!
