
Empecemos por poner atención a lo que realmente es importante para nosotros y para nuestra vida. Nos daremos cuenta de que cuando reemplacemos nuestra percepción negativa por un deseo de cambiar a tener una mejor vida, las cosas empezarán a cambiar.
Cuando tomamos conciencia de lo que genuinamente queremos hacer, retomamos el control de nuestros pensamientos inconscientes y de nuestras emociones que nos llevaban lejos de adonde queríamos ir y sentir. Una vez que tenemos claro qué estamos dispuestos a hacer y qué no, en vez de derrotarnos por opiniones y circunstancias negativas, podemos romper las barreras autoimpuestas que nos tienen detenidos.
Venimos a esta vida a ser felices y a triunfar, no ha estar tristes y derrotados.
La mayor parte de nuestra vida, la vivimos en piloto automático, actuando y reaccionando en forma predictiva y repetitiva de como lo hemos hecho en reiteradas ocasiones.
Tenemos que entender como es que nos hemos auto limitado y modificar nuestras respuestas automáticas. ¿Cuántas veces, nos han dicho: ¡Qué predecible eres!?
La clave es cuestionarnos por qué actuamos de esta manera y cambiar nuestros pensamientos y estar convencidos de que somos capaces de hacer nuestros sueños realidad. Tengamos claridad en los cambios necesarios en nuestra mentalidad y no dar tregua en nuestros sueños y la vida que queremos vivir. No es resistirnos o estar peleados con esos pensamientos y acciones, es más bien, cambiar de dirección y establecernos nuevas metas y objetivos. Mientras más claros tengamos nuestros patrones de respuesta, más fácilmente podremos modificarlos.
¡¡Confía en ti!!
¡¡AUXILIO, SOCORRO!!
Habrá momentos en nuestra vida en donde nos sentiremos, derrotados, tristes y sin ilusiones. Para salir adelante, debemos de modificar como percibimos nuestros problemas y al mundo y adoptar una actitud y enfoque positivo y optimista. Tenemos que conectarnos con una poderosa actitud positiva a nuestra realidad, a nuestra vida real, en lugar de una triste y de flojera narrativa de lo que nos está sucediendo.
Recordemos todos los problemas que hemos enfrentado y superado. Sorprendentemente, parecidos y similares a lo que afrontamos hoy. Probablemente, sentiste lo mismo. Pensaste que no tenías salida y, sin embargo, hoy estás aquí, enfrentando una nueva situación, más fuerte y con mayor experiencia.
VIENDO HACIA EL FUTURO
Seguramente, el futuro te tiene deparadas grandes cosas y situaciones.
No todo serán flores, pero eso ya lo sabes. Habrá dudas, temores, desengaños y decepciones. No nos detengamos, sigamos hacia adelante.
En esta vida, a veces tendremos que hacer cosas que no queremos hacer, con gente con quien no queremos hacerlas y en lugares que no queremos estar. Esta gente saldrá de tu vida tan rápidamente como apareció. Saldrás adelante, como lo has hecho durante toda tu vida. Saldrás victorioso nuevamente, ya que son solamente momentos en tu vida.
Como dice el dicho: Cuando más obscuro está, es que ya va a amanecer.
Pongamos nuestra situación y nuestros problemas en la perspectiva correcta. Lo que nos está sucediendo ahora, es simplemente algo que pasará y será parte de nuestra historia. Si nuestra vida fuera un barco, no se hundiría fácilmente. Habrá oleaje, tormentas y a lo mejor podremos marearnos, pero nuestro viaje como nuestra vida continuará. Tomemos el control de nuestro timón y llevemos nuestro barco al puerto que nosotros hayamos decidido. No permitamos que lo que está sucediendo en una parte de nuestras vidas, afecte al resto de ella. No podemos permitir que nuestros problemas laborales, afecten nuestras relaciones con familia y amigos.
Enfrentemos nuestro problema, uno a uno, como se vayan presentando. Querer resolver todo al mismo tiempo, no será posible. Es paso a paso. Un problema a la vez.
Aunque nos guste pensar que somos eminentemente lógicos, fríos y calculadores, no lo somos. Estamos a merced de nuestras emociones, de nuestras confusiones y de lo que no vemos, sabemos o conocemos. Depende de nosotros hacer un alto y entender lo que realmente está pasando, no lo que creemos que está pasando.
Dejemos de contarnos historias miserables con finales trágicos. Seamos persistentes, hasta poder tener una visión completa y aceptemos que lo que está sucediendo es simplemente un bache en el camino.
El que puedas hacer frente a la situación, no significa que sea la solución perfecta. Solamente indica que tienes las manos en el volante de tu vida y tú la controlas.
Has un balance de tu vida, te darás cuenta lo exitoso que has sido y la cantidad de problemas resueltos y de situaciones superadas.
¡Tal como lo has hecho antes, lo harás hoy nuevamente!
¡Date cuenta de quién eres realmente hoy!
