
NO SOY LO QUE PIENSO, SOY LO QUE HAGO
Cambia tus pensamientos, cambia tu vida.
Entendamos que lo que pensamos, está alineado con lo que no hacemos.
Logramos cambio, por nuestras acciones. En cuanto empezamos a actuar, “milagrosamente” las cosas se alinean y empiezan a suceder.
Cuando actuamos y hacemos, no tenemos tiempo para nada más, mucho menos para pensamientos negativos derrocadores.
¿No sabes por donde empezar?
Que bien. Ese es tu primer paso. Entender y encontrar como empezar. Busca en internet, lee, pregunta, toma cursos y seminarios, has lo que sea necesario para dar ese primer paso.
El actuar, no traerá felicidad, pero no habrá felicidad sin acción.
Da el primer paso, luego el que sigue, el que sigue…
Nuestros mayores éxitos, nacieron de la incertidumbre, de la inseguridad y del riesgo.
SE IMPLACABLE
Cada vez que pretendes hacer algo nuevo, nadas contra la corriente; las opiniones y comentarios de la gente son adversos, negativos y derrotistas.
Mientras más evidente sea el cambio y más se diferencie tu presente de tu pasado, la opinión pública será más adversa a tu cambio.
¡Pero si tú no eres así, que te pasó!
Por favor, entendamos que con cualquier cambio que experimentemos nosotros, rompemos la estabilidad y seguridad de la gente que nos rodea.
Llega un momento, cuando no sabemos si vamos bien o no, si estamos cerca o no, si nos va a ir bien o no; todo es incierto, ambiguo y poco claro.
Solamente nos queda ser implacables y seguir adelante, adelante, adelante, sin saber nada más. O seguimos adelante y somos implacables o aceptamos la derrota.
¡Lo imposible es imposible, solamente si lo aceptamos, de otra forma, seguimos adelante!
Vivamos nuestra vida por encima de nuestras creencias y de las opiniones de terceros. ¿Qué tenemos que perder?
Estamos construyendo nuestra vida, no siguiendo un guion cinematográfico.
Las respuestas están allá afuera, solamente debemos encontrarlas.
Una vez que encontremos la respuesta, vamos a resolver el siguiente obstáculo, después el que sigue y el que sigue.
Un paso a la vez, hasta completar la travesía.
Podemos caer una y mil veces, lo importante, no es la cantidad de veces que nos caemos sino el levantarnos una vez más. Lo único que no podemos permitirnos es detenernos y lamentarnos.
ESPERANDO LO ESPERADO
La causa de muchos problemas y situaciones, son expectativas no cumplidas.
Normalmente reaccionamos a nuestras expectativas en lugar de buscar como actuar y lograr un impacto que afecte positivamente nuestra acción.
Esas expectativas, marcan un rumbo, un destino, un tono y manera.
Si no sucede así, entonces…
Olvidémonos de esas expectativas, hagamos las paces con la incertidumbre y cambiemos, no queramos repetir la misma historia, sabiendo hoy, el final no feliz de la misma.
Aceptemos las cosas como son no como debieran o hubieran sido.
Hagamos frente a la realidad con una actitud nueva, llena de sueños y de desafíos, no de historias tristes y aburridas.
Esperemos nada y aceptemos todo, seamos libres y caminemos hacia adelante.
Todo mejorará cuando dejemos de tener expectativas de como el mundo debe ser y de le gente como debe actuar: Aceptando las cosas como son, no como quisiéramos que fuera, la vida es más fácil y real.
No esperes que la gente adivine que piensas o que sientes, eso solo lo sabes tú.
Es silenciar tu mente y actuar poderosamente ante las situaciones de tu vida, no sucumbir a ellas.
Acepta a la gente como es, no como tu quisieras que fueran.
Olvida el drama y el predicamento. Vive tu vida, la vida que tu quieres, no la que esperabas vivir.
¿Qué estás esperando?
Nada puede detenerte si tu no quieres.
Carl Jung decía: “Eres lo que haces, no lo que dices que harás”.
