¡NO SOY YO, SON ELLOS!

Lo más importante que podemos hacer es perdonar a todo el mundo, empezando por ti, por todo lo que te haya pasado o te esté pasando.

Basta de culpar a tus padres, a tus maestros, a tu esposa, a quien tu culpes de lo que quieras culpar.

Aún y cuando te haya tocado vivir bajo las peores circunstancias, es tu decisión como has de vivir, aprender, mejorar y romper el patrón de tus orígenes. Es tu decisión.

La gran pregunta es, ¿qué estás haciendo en este momento; ¿para qué lo estás usando?; ¿Estás usándolo para ventilar tus resentimientos?; ¿explicándote por qué no puedes cambiar o por qué eres tan infeliz?
¿O cualquier otro asunto que te mantiene prisionero en tu caja de cristal?
¿O ya estás listo a dejar libre tu pasado y a todos los involucrados, incluido tu mismo?

Ultimadamente, ver a quien culparemos, no resuelve nada. Lo único que hace es mantenerte prisionero y atrapado.

Elige porque vas a luchar: ¿tu pasado o tu futuro?; ¿tu auto sabotaje o tu ansiada libertad?
La libertad sin condiciones. O somos libres o no lo somos.

Tienes que tomar el control de tu vida, tal y como es. Sin rencores ni resentimientos. Lo que pasó, pasó; lo que fue, fue y ahora, es el primer día de nuestra nueva vida, de nuestro futuro.

Hasta hoy, nuestra vida ha sido acerca de explicar, justificar y disculpar por como hemos sido o lo que hemos hecho. Siempre porque así fuimos educados o porque no pudimos hacer otra cosa. Pero HOY, es acerca de aceptar nuestra realidad y cómo somos. De aceptar que somos nosotros la verdadera causa del cambio de nuestras vidas.

¿LA VERDAD?

Tu verdad y la verdad no son la misma, aunque hayas construido tu vida alrededor de ellas.
Nuestro pasado es el molde en el que nuestro futuro está basado.

¿Será por ello, que nuestra realidad actual es tan limitada y frustrante?
Seguimos conectando nuestro caos, inconformidades y dolores actuales, con lo que nos sucedió en el pasado.

Todo empieza cuando explicamos en dónde trabajamos, qué hacemos, en dónde nacimos, cuándo nacimos, etc.
Cuando se nos termina el mundo de referencia y cumplimos 50 años o más, nos jubilan, o hay cambios significativos en nuestra vida, perdemos la identidad y la referencia. Ya no somos el Director General, el vicepresidente, el publicista o lo que hayamos sido. Se acabó.

¿Hoy quién somos?

No podemos cambiar el pasado, lo que pasó o lo que hicimos. Lo que SI podemos hacer, es elegir como lo explicaremos, lo cuál nos hará sentir diferentes.

En cierto momento de nuestras vidas, debe de hartarnos y aburrirnos las mismas explicaciones y justificaciones. El ser siempre una víctima de nuestro pasado. En cierto momento debemos de empezar a tomar responsabilidad y propiedad de nuestra vida.

Hoy puede ser un día negro, nada salió bien, nos sentimos mal, pero por más explicaciones que demos, este día negro no soy yo. Soy más que un día negro.

Nuestra vida gira alrededor de nuestras opiniones y conclusiones de nosotros mismos, de la gente que nos rodea y de la vida en sí.

Día a día, semana a semana, año tras año, nos vemos igual, la gente también es igual, no cambia y la vida, también.

¿Eso nos hace predecibles?

Publicado por Jose Manuel Diez Cano

Quiero compartir mi experiencia en forma fácil, breve, con mucho gusto y entusiasmo. Este camino toma como idea central al ave fénix, el ave que renace de sus cenizas. Comunica renacimiento, reinvención, movimiento, ascenso y un nuevo comienzo. Incluye la idea de movimiento, de librar todos los impedimentos para comunicar: rompe el círculo que te circunscribe y llega más lejos.

Deja un comentario