¿Tengo la voluntad de hacerme responsable?

¿Qué tan dispuesto estás a aceptar que tu vida “es como es” no por el peso de las circunstancias o la situación per se, pero sí por como cuentas tú la historia?

Existe una gran diferencia entre: Yo soy, Yo puedo, Yo acepto y Saldré adelante; en lugar de: “no puedo”,” tengo miedo”, “no sé qué va a pasar”.

Si continúas viendo la vida como un espectador, en vez de ser el protagonista, seguirás viendo lo mismo, estarás encerrado en un círculo vicioso del cual jamás saldrás.

Todo cambia cuando decides hablarte de una forma positiva y constructiva, en lugar de desmoralizadora y pesimista. Insisto, la respuesta está en tu interior no en el exterior. La manera como nos hablamos define cómo nos sentimos y cómo actuamos, y de ese modo crea nuestra realidad.

Debemos crear nuestra realidad teniendo las conversaciones que definirán nuestra situación, por ejemplo, en vez de hablar de problemas, hablemos de oportunidades. Ésta es una de las características de las personas resilientes…pero ese será tema de otra entrada.

Dejemos de culpar al mundo, a otras personas o a las circunstancias y vivamos la vida que queremos vivir.

Mientras mas defendemos nuestras circunstancias, justificamos lo que hacemos y porqué lo hacemos; en consecuencia, tenemos menos oportunidades de cambiar y nos resignamos a nuestras circunstancias.

Normalmente escuchamos la frase “viaja ligero y no lleves exceso de equipaje”, mi pregunta es: ¿para qué quiero llevar equipaje? ¿No es más fácil ir sin cargas adicionales y abierto a lo que Dios mande?

La medida justa de quién eres no está definida por las circunstancias, sino por cómo respondes a ellas.
¿De qué te sirve culparte por todo? Aceptemos la realidad, por dolorosa que sea, y sigamos hacia adelante. Cuántas veces hemos escuchado a la gente decir: “estoy dispuesto a hacerlo, pero…”, de este modo nos posicionamos como víctimas y no como las personas que están a cargo.

¿Estás dispuesto a vivir en un cuerpo descuidado?
¿Estás dispuesto a seguir trabajando en un sitio que no te gusta ni te hace feliz?
¿Estás dispuesto a seguir en una relación insostenible?

¡¡¡NO, NO y NO!!!

O nosotros controlamos nuestro destino, o él nos controla a nosotros; o somos protagonistas o simples espectadores: ¡Tú decides!

¡Ahora me toca a mí!
Como decía Leo Burnett: “Cuando intentas alcanzar las estrellas, tal vez no consigas alcanzar una, pero, al menos, no terminarás con un puño de lodo tampoco.”

En algún momento y por alguna situación perdimos la habilidad de ser nosotros mismos, de respirar libremente y elegir nuestro propio camino; y por el contrario, escogimos “llevar” la pesada carga de las expectativas de nuestra familia, amigos y enemigos.

Publicado por Jose Manuel Diez Cano

Quiero compartir mi experiencia en forma fácil, breve, con mucho gusto y entusiasmo. Este camino toma como idea central al ave fénix, el ave que renace de sus cenizas. Comunica renacimiento, reinvención, movimiento, ascenso y un nuevo comienzo. Incluye la idea de movimiento, de librar todos los impedimentos para comunicar: rompe el círculo que te circunscribe y llega más lejos.

Deja un comentario