
Cambia tus pensamientos, cambia tu vida. Cambia cómo haces frente a la vida: no tienes porqué sentir que hoy es tu día, solamente tienes que actuar como si lo fuera.
Sí esperamos a estar con la mejor disposición todo el tiempo, jamás iniciaremos asunto alguno.
Cambias tu vida haciendo, no pensando en lo que vas a hacer. Es más, mientras más haces, la «magia» aparece y todo empieza a suceder.
El Universo está listo para ti, ¿has notado que cuándo estás inmerso haciendo algo, todos los otros problemas y el pesimismo desaparecen? ¿Has notado que la frontera entre lo que pensamos que son las cosas y lo que realmente son, desaparece cuando las hacemos? La inactividad alimenta tus temores, la acción, tu confianza y valor. Sal y enfrenta la vida, no te quedes sólo pensando en lo que puedes hacer.
Entre más hacemos, tenemos menos tiempo para perderlo de forma ociosa. Si quieres ir a donde debes ir, debes tomar el volante y el control de tu vida. Como dice Nike: “Just do it!” ¡Hazlo y ya!
Para cambiar tu vida debes cambiar tus acciones, ¿no sabes por dónde empezar?
¡Qué bueno! Esa será tu primera acción: descubre, investiga, lee, pregunta, toma cursos, pide consejo, haz lo que sea necesario para que te «destrabes».
Ponte de pie y camina, un paso a la vez y otro y otro y otro. Nuestros mayores éxitos surgen de situaciones incómodas, inciertas y riesgosas.
Soy paciente y estoy decidido a seguir adelante
Cada vez que te propones hacer algo vas contra la corriente y la opinión pública.
Frecuentemente las opiniones, los “hubieras” y “debieras”, de la gente que te rodea, te empujan y pretenden desviarte del destino que has escogido.
Mientras más único y diferente tu planteamiento y lo que pretendes hacer, mayor será la reacción adversa que recibirás: “¡Esto NO es para ti!” “¿Estás loco?” “¿Te quieres quedar solo?”
¿Suena familiar? ¿Te ha sucedido que cuando pretendes hacer algo diferente a lo que has hecho antes en tu vida, la gente cercana a ti comenta que no te entiende? ¿O qué no entiende por qué quieres cambiar? Con comentarios del tipo: “si hasta el día de hoy nos ha ido bien” o “tenemos una buena relación”, etcétera.
Cada vez que pretendes «romper el molde», no solamente estás cambiando tu mundo, también estás cambiando el mundo de los demás.
