
En esos momentos, cuando aún no sabes si vas bien o no, si tomaste la decisión correcta o no, o qué tan lejos has llegado, lo único que queda, es seguir adelante y tener Fe en que vas en el camino correcto y en que las cosas saldrán bien.
Que consideres los puntos de vista de terceros, no quiere decir que los aceptes y los implementes. Lo imposible se presenta cuando tú aceptas y crees que es imposible, ¡no lo hagas!
Como dice Johnnie Walker: “Keep walking” – Sigue caminando, no se vale claudicar y darse por vencido, no hay cambio de planes: arriba y adelante.
No espero nada, acepto todo lo que venga
Cuando haces algo diferente a lo que la gente espera, lo que ellos creen es que vas a fracasar y te podrán decir “¡te lo dije!”. Por esta razón tratamos de alinear nuestro proceder, actitudes y actividades en función a lo que el mundo espera de nosotros. En vez de hacer lo que sabemos que es correcto y debe hacerse, parece más fácil y cómodo hacer lo que se esperaría de nosotros ¡el «deber ser» vuelve a imponerse!
En lugar de que las circunstancias y las expectativas nos digan qué hacer, aceptemos que sólo por hoy y un pasito a la vez, es lo mejor que puedes hacer y seguir adelante. Al fin, si las cosas salen mal, pues qué te digo: ¡hiciste lo mejor posible!
Es la única forma de subir la montaña y llegar a la cima.
Cuando no esperas nada, vives el momento y aceptas la situación tal y como es, una cosa a la vez, no como quisieras que fuera.
Nos decepcionamos porque esperamos que la gente actúe y reaccione como nosotros actuamos y pensamos, pero eso no va a pasar. Cada quién reacciona en función a su educación y a sus creencias. Tus amigos y tu familia tienen sus propios sueños, deseos, pensamientos y sentimientos. Mientras más rápido lo entiendas y aceptes, más rápido dejarás de ser ciudadano del «hubieras y debieras».
Enamórate de la vida que tienes y quieres, no de la que el mundo te dice que deberías de vivir. Aléjate del pantano de la mediocridad y del drama; en cambio, acepta el reto de vivir plenamente.
Y ahora, ¿qué sigue?
¡Sal de tu cabeza y empieza a vivir!
De ti depende una vida diferente, intensa y llena de sorpresas, ¡de ti depende!
Qué triste llegar al último momento de nuestras vidas y decir: hubiera hecho tantas cosas en forma diferente, pero… ya no podré en esta vida.
¿Qué sigues esperando?
¡La decisión es tuya! Haz que suceda y ¡atrévete a ser feliz!
