
En tiempos de crisis, las decisiones que tomamos pueden salvar o hundir una organización.
Hoy te comparto un artículo donde explico los 5 errores más comunes que observo en empresas cuando atraviesan momentos críticos —y cómo evitarlos.
Si lideras un equipo o una empresa familiar, este contenido puede ayudarte a tomar mejores decisiones bajo presión.
Cuando una empresa atraviesa una crisis —financiera, operativa, interna o de reputación—, la presión suele conducir a decisiones apresuradas y, en muchos casos, equivocadas.
En más de 25 años acompañando procesos críticos, he identificado patrones que se repiten. Conocerlos ayuda a evitarlos y a tomar mejores decisiones bajo presión.
Negar la realidad por demasiado tiempo
El error más común es retrasar la aceptación de la crisis.
La negación genera pérdida de tiempo, deterioro de la confianza y perjuicio a la operación.
Aceptar lo que sucede es el primer paso para tomar el control.
Comunicar poco… o nada
El silencio abre espacio a la incertidumbre, rumores y miedo.
Los líderes deben comunicar con transparencia, incluso cuando aún no tienen todas las respuestas.
La claridad calma; el silencio paraliza.
Pensar solo en el corto plazo
En una crisis es natural querer “apagar incendios”. Sin embargo, decidir solo para sobrevivir puede comprometer el futuro de la empresa.
El equilibrio entre resolver el presente y proteger el mañana es vital.
No incluir a las personas clave
A veces se toman decisiones en un círculo demasiado pequeño.
Involucrar a la gente adecuada —áreas operativas, talento clave, equipo directivo— aporta perspectiva y fortalece el compromiso con la solución.
No redefinir roles ni prioridades
Muchos líderes intentan operar igual que antes, aun cuando la empresa está en una situación diferente.
En crisis, la regla es simple: lo esencial primero.
Reordenar, delegar y enfocar es parte de sobrevivir y avanzar.
Conclusión
Una crisis puede hundir o transformar a una organización.
La diferencia está en cómo se enfrenta: con claridad, transparencia y liderazgo.
Gestionar bien una crisis no es solo resolver el problema, sino convertirlo en un punto de inflexión hacia algo mejor.
