¡Nada está escrito en piedra, todo puede cambiar y ser diferente!

Dejemos de mentirnos y de creer en nuestras mentiras; dejemos de “agigantar” nuestros miedos y preocupaciones.

Comienza a enfocarte en lo que realmente importa para ti. Verás que a medida que vayas substituyendo tus temores, prejuicios, celos y pensamientos negativos, las cosas empezarán a cambiar.

Cuando entendemos lo que de verdad queremos hacer, comenzamos a tomar el control de nuestros pensamientos subconscientes y de nuestras emociones. Lo cual nos permite recuperar el rumbo al que queremos ir.

Resulta importante descubrir y entender con claridad cómo es que nos hemos limitado y encerrado en este círculo vicioso. Tendremos que observar nuestros actos y reacciones, ya que éstos son el mejor reflejo de lo que pensamos y sentimos.

La calidad de nuestra vida depende de llenarnos de ideas y pensamientos positivos y alegres.

¡Nuestro futuro NO es la respuesta a nuestro presente!

Date el tiempo de darte tiempo, ¿cuál es la prisa? “Despacio que llevo prisa” dice él dicho popular.

Si tenemos un mejor entendimiento y conciencia de nuestros patrones de conducta y respuesta, tendremos mayores oportunidades de modificarlos.

Ten confianza en ti mismo

Necesitamos cambiar la percepción que tenemos de nuestros problemas y del mundo y adoptar un enfoque más optimista y positivo.

Conectemos con nuestra realidad, no con los cuentos de terror que a veces nos contamos. Abramos los ojos al mundo y veamos la realidad de personas con limitaciones y problemas reales enormes; y después, volteemos hacia nosotros, a nuestras preocupaciones y malestares: por qué nos ganaron el lugar del estacionamiento, por qué no me hicieron comentario alguno cuando fui a la peluquería; en fin, la lista es sumamente larga.

Recordemos todos los problemas y situaciones adversas que vivimos en nuestra infancia, juventud y al pasar de los años; todo ello nos convirtió en la persona que somos hoy y jamás nos dimos por derrotados, ¿por qué ahora sí?

Recordemos el dicho popular: “mientras más obscuro esté el cielo, es que ya va a amanecer”, no permitas que lo que pasa en una parte de tu vida afecte el resto de tu existencia. No puedes dejar que tus problemas en la oficina, afecten tu humor y tu paz en casa, en tus relaciones, o que te impidan dormir bien.

Enfrenta tus problemas uno a uno a medida que se vayan presentando, no todos al mismo tiempo. Esto tomará precisión, paciencia y disciplina de pensamiento, pero al final seguramente lograrás resolverlos.

La mayoría de las veces no vemos la solución a nuestros problemas porque estamos demasiado cerca de ellos. Depende de nosotros hacer una pausa y, con calma, entender lo que de verdad está pasando.

Aceptemos que a veces nuestra vida parece estar sucediendo en un camino empedrado, pero no siempre es así: también hay tiempos en que todo es dulzura.

El decir «entiendo y acepto», no necesariamente te dará una solución inmediata, pero por lo menos, te dará el control de tu vida, de tus pensamientos, emociones y acciones.

¿Tengo la voluntad de hacerme responsable?

¿Qué tan dispuesto estás a aceptar que tu vida “es como es” no por el peso de las circunstancias o la situación per se, pero sí por como cuentas tú la historia?

Existe una gran diferencia entre: Yo soy, Yo puedo, Yo acepto y Saldré adelante; en lugar de: “no puedo”,” tengo miedo”, “no sé qué va a pasar”.

Si continúas viendo la vida como un espectador, en vez de ser el protagonista, seguirás viendo lo mismo, estarás encerrado en un círculo vicioso del cual jamás saldrás.

Todo cambia cuando decides hablarte de una forma positiva y constructiva, en lugar de desmoralizadora y pesimista. Insisto, la respuesta está en tu interior no en el exterior. La manera como nos hablamos define cómo nos sentimos y cómo actuamos, y de ese modo crea nuestra realidad.

Debemos crear nuestra realidad teniendo las conversaciones que definirán nuestra situación, por ejemplo, en vez de hablar de problemas, hablemos de oportunidades. Ésta es una de las características de las personas resilientes…pero ese será tema de otra entrada.

Dejemos de culpar al mundo, a otras personas o a las circunstancias y vivamos la vida que queremos vivir.

Mientras mas defendemos nuestras circunstancias, justificamos lo que hacemos y porqué lo hacemos; en consecuencia, tenemos menos oportunidades de cambiar y nos resignamos a nuestras circunstancias.

Normalmente escuchamos la frase “viaja ligero y no lleves exceso de equipaje”, mi pregunta es: ¿para qué quiero llevar equipaje? ¿No es más fácil ir sin cargas adicionales y abierto a lo que Dios mande?

La medida justa de quién eres no está definida por las circunstancias, sino por cómo respondes a ellas.
¿De qué te sirve culparte por todo? Aceptemos la realidad, por dolorosa que sea, y sigamos hacia adelante. Cuántas veces hemos escuchado a la gente decir: “estoy dispuesto a hacerlo, pero…”, de este modo nos posicionamos como víctimas y no como las personas que están a cargo.

¿Estás dispuesto a vivir en un cuerpo descuidado?
¿Estás dispuesto a seguir trabajando en un sitio que no te gusta ni te hace feliz?
¿Estás dispuesto a seguir en una relación insostenible?

¡¡¡NO, NO y NO!!!

O nosotros controlamos nuestro destino, o él nos controla a nosotros; o somos protagonistas o simples espectadores: ¡Tú decides!

¡Ahora me toca a mí!
Como decía Leo Burnett: “Cuando intentas alcanzar las estrellas, tal vez no consigas alcanzar una, pero, al menos, no terminarás con un puño de lodo tampoco.”

En algún momento y por alguna situación perdimos la habilidad de ser nosotros mismos, de respirar libremente y elegir nuestro propio camino; y por el contrario, escogimos “llevar” la pesada carga de las expectativas de nuestra familia, amigos y enemigos.

¿Cómo empieza todo y cómo podemos terminarlo?

¿Te has sentido como un hámster corriendo furiosamente en una banda “sin fin” que NO llega a ningún lado?

¿Has escuchado esa vocecita que te dice: “no sirves para esto”, “no vas a poder”, “ya estás viejo, son ilusiones y sueños de adolescente”?

¡Que desgaste todos los días, varias veces al día, luchando contra esa voz interior negativa, des-motivante y derrotista!

Lo más absurdo, es que esa vocecita está dentro de tu cabeza, te habla y la mayoría de las veces ¡¡le haces caso!!

Tenemos que «destrabarnos»: salir de nuestra cabeza y meternos de lleno en nuestra vida

La mayoría de las veces la diferencia entre el éxito, el fracaso o la forma en cómo nos sentimos, depende de cómo nos hablamos a nosotros mismos.

Determinar el tono y manera en la que pensamos, sentimos y actuamos ante nuestros problemas es decisión nuestra: somos nosotros quienes creamos nuestra realidad dentro de nuestra cabeza.

Creemos y creamos la realidad en que queremos vivir

El tono de la plática interna, positiva o negativa, y la manera como describes tus circunstancias, influye definitivamente en el modo cómo percibes y haces frente a la situación; esto al final, impactará en la calidad y felicidad de tu vida.

Un tono positivo, optimista y favorable, reforzará tu confianza, tu actitud y tu deseo de salir adelante. El caso contrario, utilizar un tono negativo y pesimista, no sólo nos pondrá de mal humor sino que nos sentiremos desprotegidos y a merced de las circunstancias.

Tengamos claro, que no estamos buscando la respuesta: nosotros somos la respuesta.

Tenemos que entrenar de nuevo nuestra mente, una palabra a la vez

Todo empieza con una decisión firme de hablarnos en forma constructiva y no destructiva. Esta decisión es nuestra, de nadie más: esto no depende de circunstancias externas.

Considerando mis antecedentes como publicista, le pregunto a la gente: si tu vida fuera un programa de televisión, ¿lo seguirías viendo? ¿Le cambiarías? O de plano, ¿apagabas la televisión?

Habiendo tantos géneros, ¿por qué escoger el drama, la tragedia o la tele-comedia en vez de la aventura? Si fuéramos los protagonistas del programa, ¿nos caeríamos bien?

Una forma sencilla de empezar a cambiar nuestra forma de pensar, es definir nuestras circunstancias de vida como oportunidades, no como problemas o con el drama de la “carga pesada” que nos ha tocado vivir.

EMPRESAS FAMILIARES

So you want to start a business, es un libro en el que dos  ejecutivos, emprendedores y ahora profesores, Hess y  Goetz combinan su sabiduría y experiencia para ofrecer a  todos aquellos que quieren iniciar un negocio, un  pensamiento crítico así como estrategias de administración  de negocios probadas y comprobadas. El libro está escrito  en forma simple y con tono académico, con encabezados  lógicos, consejos prácticos y lecciones y aprendizajes  sumariados al final de cada capítulo. Los autores son  generosos compartiendo el ABC de los negocios, ya sea  desde cómo buscar y encontrar buenos empleados, temas  financieros. Estos 8 pasos, presentan también los 8 errores  más comunes cometidos por los propietarios de pequeños  negocios ( por ejemplo precios bajos), y las 7 técnicas para  la obtención de clientes. El mensaje básico, mantengan las  cosas simples!

Los 8 errores más comunes son: 

1. Escoger una mala oportunidad de negocios en donde  NO satisfacemos una necesidad real de los clientes. 

2. Escoger el perfil de cliente equivocado en donde NO  estén alineados sus intereses/necesidades y lo que  pretende satisfacer nuestro producto/servicio. 

3. Tratar de vender el producto equivocado al NO tomar  en cuenta las necesidades de nuestros clientes. Una  buena idea no hace necesariamente un buen  producto. 

4. Vender al precio equivocado. 

5. Sobre-estimar el número de clientes así como la  velocidad con que compran o re-compran. ¿Por qué  habrían de comprarnos? 

6. Mala administración del negocio y mala ejecución de  nuestra estrategia y plan de negocios. 

7. Falla en atracción y retención de talento.  

8. Incapacidad para hacer crecer el negocio, ya sea por  la baja calidad de nuestros productos, incumplimiento  en las fechas de entrega, controles financieros  deficientes, malas prácticas, crecimiento desordenado, falta de capacitación, etc.

En conclusión, resulta importante enfocar claramente:

1. ¿Qué vendes? 

2. ¿Quién compra? 

3. ¿Por qué compran? 

4. ¿A qué precio compran? 

No existe ninguna relación entre la personalidad,  inteligencia, nivel de estudios o pedigree familiar con el  éxito empresarial. Más bien, los empresarios exitosos,  prueban sus ideas, las vuelven a probar, preguntan,  comentan, aclaran, todo ello con el objeto de “escuchar”  puntos de vista diversos y diferentes de clientes actuales y  potenciales además de que le permitan evitar la “ceguera  de taller”. 

Los empresarios exitosos, son gente orientada a la acción,  no se ponen a la defensiva y son flexibles para hacer los  cambios necesarios para asegurar que están satisfaciendo  las necesidades de sus clientes, que están dando un gran  servicio y que sus clientes están contentos. 

La decisión del negocio a que nos vamos a dedicar debe  basarse en nuestra experiencia, conocimientos y más  importante aún, algo que nos ¡apasione! 

No olvidemos que nuestro objetivo es ofrecer “soluciones”  a las necesidades o problemas que tengan nuestros clientes  y esta es la única razón que tiene nuestro negocio para  existir. Esto es lo que nos hace diferentes a nuestra  competencia.

Es mejor iniciar nuestro negocio, aunque no “sea perfecto”  e ir ajustándolo a medida que recibamos retroalimentación  de nuestros clientes. Lo que mata una buena oportunidad  de negocio es que “no salga a la luz”, que no lo  implementemos, que esperemos a … más vale un plan  ejecutado e implementado que un plan perfecto que sigue  “ajustándose”. Una acción vale más que mil palabras. 

Las 7 técnicas para la obtención de clientes: 

1. Pruébalo, te gustará. Conoce los beneficios de  nuestro producto/servicio. 

2. Dar muestras gratuitas. Darle una “probadita” de  nuestro producto/servicio para que pueda conocerlo. 

3. Hacer demostraciones. 

4. Garantía de satisfacción o la devolución de su dinero. 5. Reparaciones, asesorías o consultas gratuitas. 6. Planes de pago (cómodas mensualidades). 

7. Referencias y/o testimoniales 

Para poder vender, necesitamos entender: 

1. No todos los prospectos compran. 

2. La gente le compra a gente que le cae bien y que  confía en ellas. 

3. Toma su tiempo, visitas, llamadas, reuniones, para  construir confianza. 

4. La confianza se logra hablando con la verdad. 

5. La confianza se establece cuando estamos dispuestos  a aceptar nuestros errores.

Tenemos que ser inteligentes y aprender a calificar a  nuestros prospectos.

No olvidemos que tenemos que  generar ventas rápidamente, ventas que generen  referencias, clientes satisfechos y ¡dinero!

¡Tú futuro ha llegado ya!

¿YO?

Estás fascinado con tus historias y explicaciones, con el futuro que divisas, asumiendo que todo seguirá igual. ¿Y si no?

¿Qué conclusiones has tomado de tu vida?; ¿quién eres?; ¿qué sigue?
¡Normalmente somos lo que pretendemos ser, tengamos cuidado con lo que pretendemos ser!

Como vivimos hoy, es ¿cómo queremos vivir?

Toma el mismo trabajo tener una vida extraordinaria o una vida horrible. ¿Cuál eliges?
No eres una pobre víctima a quien le sucedieron cosas durante su vida. Eres una víctima, solamente cuando decides serlo.
Tú has sido el arquitecto de tu vida, nadie más.

La buena noticia, si aceptas que tú fuiste quien hizo este desastre, está en tus manos arreglarlo, en manos de nadie más.
Lamentablemente nos enfocamos a sobrevivir eventos en nuestras vidas, que no tienen sentido ni necesitan que les prestemos atención. ¿Por qué lo hacemos?

¿ELLOS?

Dejemos de hablar de “ELLOS”. Hacerlo, es una distracción de tomar control y propiedad de nuestras vidas.
Recuerda que eres lo que hablas.
No permitamos que sus opiniones nos detengan, nos entristezcan, nos apesumbren. Es su opinión.

Aceptar su opinión, no implica estar de acuerdo con ellos. Los escucho y sigo adelante.
Normalmente a la gente, lo único que les importa son ellos mismos.
Aceptemos opiniones y comentarios de la gente que nos conoce, respeta y estima. Tengamos el criterio de escuchar y aceptar su opinión.
Otra muy diferente es hacer lo que ellos dicen o quieren hagamos.

¿LA VIDA?

Reescribimos nuestros sueños o los guardamos para después, para evitar que nos los hagan añicos. Vendrán mejores tiempos para hacerlos realidad. ¿De verdad?

Las conclusiones que has tomado durante tu vida son las que te tienen varado, detenido y en el mismo lugar. Lo que experimentas, piensa y sientes en tu interior, generalmente no concuerda con tu mundo exterior.

¿Porqué?
¿Porque vives en una prisión, escondes tus sueños, tus ilusiones y aceptas una vida absurda?
¿Todo porque has decidido que siempre ha sido así?; ¿por qué así eres?; ¿por qué perderé el respeto de la gente cercana?

Sigamos disculpándonos y dando explicaciones, sigamos posponiendo la vida que queremos vivir, sigamos sin ser felices.
¿Qué te dices y que historias te cuentas cuando las cosas no son como tu quieres?
Como dice el proverbio: “Cuando más obscuro está, es que ya va a amanecer”.
¡Cuando amanece sale el sol!

No solamente es como percibes la vida, si no desde que punto de vista lo haces.
No solamente es un punto de vista, es un punto de tu óptica, de tu experiencia.

Si de verdad quieres vivir una nueva vida, con nuevas cosas, ¿puedes vivirla siendo la misma persona que has sido hasta hoy? ¡Creo que no!

¿Por qué no? Porque estás programado para estar seguro, para que no haya cambio, para que no corras riesgos, para que todo siga igual.
Para vivir una vida nueva, tienes que ser diferente. Tienes que ser más paciente, más sencillo, más audaz, más vulnerable, más dedicado. En fin, todo lo anterior implica un nuevo tú.
Ese nuevo tú, te desconcertará, te preocupará, te dará miedo, te confundirá y te hará dudar de seguir adelante.

¿Qué hago entonces? Normalmente regresas al punto de arranque. Tu subconsciente está desconcertado. Devalúas lo que has construido o has hecho y rápidamente, regresas a tu antiguo mundo conocido y familiar. Y después de un tiempo, empiezas a asfixiarte nuevamente. Regresaste a tu punto de partida.

¿Qué hacemos para no estar atrapados nuevamente? Deja de resistirte y acepta tu nueva etapa, en el momento en que te encuentras. Vive el momento. Por más que corras y te escondas, no podrás escapar de tu realidad.

La mayoría de la gente hace una de dos cosas. Se resignan silenciosa y sofocantemente y renuncian o se rebelan y hacen cambios drásticos en su vida.

Toda tu vida ha consistido en sobrevivir, y perseguir o conseguir algo. Has un alto en este momento, deja de correr.

El cambio empieza con la aceptación de la realidad como es, no como quisiéramos que fuera. Cumplimos 50 años o más, nuestra vida cambió, nuestros objetivos y oportunidades son diferentes a cuando teníamos 30 ́s o 40 ́s.

La verdadera aceptación es cuando las cosas que te suceden no generan una reacción por parte tuya. Sucedió y ya. No te dio, ni te quitó. Te das la oportunidad de forjar una vida nueva en donde no hay auto sabotaje y dudas.

Has vivido mucho tiempo en automático. ¿Que pasaría si tomaras el control de tu vida y desconectaras tu piloto automático, si despertaras y fueras tu al 100%?

Lo que resistes, persiste. Has estado viviendo tu vida acorde a tú pasado, pero
ahora necesitas re-pivotear y dirigirte a tu nueva vida, a tu verdadero potencial y al legado de tu vida.

Si quien fuimos no existe más, no hay necesidad de mejorar o cambiar, solamente vivamos nuestra realidad y seamos nosotros mismos.
Dejemos el drama, el miedo, los asuntos pendientes, atrevámonos a seguir adelante, es hacia allá hacia donde debemos dirigirnos, seamos felices y hagamos valer haber vivido.

Tú futuro ha llegado ya.

¿Qué vas a hacer?

¡NO SOY YO, SON ELLOS!

Lo más importante que podemos hacer es perdonar a todo el mundo, empezando por ti, por todo lo que te haya pasado o te esté pasando.

Basta de culpar a tus padres, a tus maestros, a tu esposa, a quien tu culpes de lo que quieras culpar.

Aún y cuando te haya tocado vivir bajo las peores circunstancias, es tu decisión como has de vivir, aprender, mejorar y romper el patrón de tus orígenes. Es tu decisión.

La gran pregunta es, ¿qué estás haciendo en este momento; ¿para qué lo estás usando?; ¿Estás usándolo para ventilar tus resentimientos?; ¿explicándote por qué no puedes cambiar o por qué eres tan infeliz?
¿O cualquier otro asunto que te mantiene prisionero en tu caja de cristal?
¿O ya estás listo a dejar libre tu pasado y a todos los involucrados, incluido tu mismo?

Ultimadamente, ver a quien culparemos, no resuelve nada. Lo único que hace es mantenerte prisionero y atrapado.

Elige porque vas a luchar: ¿tu pasado o tu futuro?; ¿tu auto sabotaje o tu ansiada libertad?
La libertad sin condiciones. O somos libres o no lo somos.

Tienes que tomar el control de tu vida, tal y como es. Sin rencores ni resentimientos. Lo que pasó, pasó; lo que fue, fue y ahora, es el primer día de nuestra nueva vida, de nuestro futuro.

Hasta hoy, nuestra vida ha sido acerca de explicar, justificar y disculpar por como hemos sido o lo que hemos hecho. Siempre porque así fuimos educados o porque no pudimos hacer otra cosa. Pero HOY, es acerca de aceptar nuestra realidad y cómo somos. De aceptar que somos nosotros la verdadera causa del cambio de nuestras vidas.

¿LA VERDAD?

Tu verdad y la verdad no son la misma, aunque hayas construido tu vida alrededor de ellas.
Nuestro pasado es el molde en el que nuestro futuro está basado.

¿Será por ello, que nuestra realidad actual es tan limitada y frustrante?
Seguimos conectando nuestro caos, inconformidades y dolores actuales, con lo que nos sucedió en el pasado.

Todo empieza cuando explicamos en dónde trabajamos, qué hacemos, en dónde nacimos, cuándo nacimos, etc.
Cuando se nos termina el mundo de referencia y cumplimos 50 años o más, nos jubilan, o hay cambios significativos en nuestra vida, perdemos la identidad y la referencia. Ya no somos el Director General, el vicepresidente, el publicista o lo que hayamos sido. Se acabó.

¿Hoy quién somos?

No podemos cambiar el pasado, lo que pasó o lo que hicimos. Lo que SI podemos hacer, es elegir como lo explicaremos, lo cuál nos hará sentir diferentes.

En cierto momento de nuestras vidas, debe de hartarnos y aburrirnos las mismas explicaciones y justificaciones. El ser siempre una víctima de nuestro pasado. En cierto momento debemos de empezar a tomar responsabilidad y propiedad de nuestra vida.

Hoy puede ser un día negro, nada salió bien, nos sentimos mal, pero por más explicaciones que demos, este día negro no soy yo. Soy más que un día negro.

Nuestra vida gira alrededor de nuestras opiniones y conclusiones de nosotros mismos, de la gente que nos rodea y de la vida en sí.

Día a día, semana a semana, año tras año, nos vemos igual, la gente también es igual, no cambia y la vida, también.

¿Eso nos hace predecibles?

¿CUÁNDO CAMBIARON LAS COSAS?

¿Recuerdas cuando te gustaba lo inesperado?; ¿cuándo no tenías miedo a ser diferente?; ¿cuándo no te importaba el cambio?; ¿cuándo todo era novedoso, excitante y sorpresivo?

¿Qué edad tenías?; ¿qué te pasó?

Martin Heidegger, dijo: Toda persona nace siendo muchas personas y muere siendo solamente una.
¡Que frase! Naciste con un potencial ilimitado de opciones y al paso del tiempo, lentamente te convertiste en solamente una cosa.

Toda tu vida fue acerca de lo que te sucedía, de lo que giraba a tu alrededor; nunca fue acerca de ti. Siempre fuiste un espectador, nunca el actor principal.

Eso, es lo que te tiene atrapado. Sigues estando al final de tu lista de debieres y de hubieres, dando gusto a todos y a todo lo que te rodea.

Si de verdad quieres terminar con esto, debes de comprometerte contigo mismo, ¡basta, no más! A partir de hoy, ser egoísta y por primera vez en tu vida ponerte en primer lugar.

Aprendamos a aceptar las cosas como son, lo cual no implica estar de acuerdo o no, solamente aceptar la realidad.

Aceptación, es el primer paso para cambiar. Ello requerirá le dediques tiempo a pensar y a analizar. Tendrás que enfrentarte a ti y aceptar tus miedos, tus dolores. No puedes seguir aceptando las cosas como son hoy, eso, no te sirve, ni ayuda.

Como dijo Jean-Paul Sartre:
• Libertad es lo que haces con lo que se te ha hecho a ti.
• Una batalla perdida es una batalla que uno piensa que ha perdido.
• Es mejor morir que vivir de rodillas.
• Como todo soñador, confundí la decepción con la verdad.
• Usted es su vida, y nada más.
• La vida comienza en el otro lado de la desesperación.

• El hombre tiende a contar su vida más que a vivirla. Lo ve todo a través de lo que cuenta, y pretende vivir su vida como si fuera una historia. Pero hemos de elegir entre vivir nuestra vida o contarla.
• Usted y yo somos personas reales, que operamos en un mundo real. No somos producto de la imaginación de cada uno. Yo soy el arquitecto de mi propio ser, mi propio carácter y el destino. No sirve de nada quejarnos acerca de lo que podría haber sido, soy las cosas que he hecho y nada más.

Todos somos libres, completamente libres. Podemos hacer cualquier cosa que queramos. Que es más que la mayoría de nosotros se atreve a imaginar.

Sigues viviendo en automático

Si estás cansado, abrumado, trabajas demasiado, nadie te quiere, en un alto en tu vida, en pausa, aburrido, quebrado, ansioso, dudando, sin confianza, sin inspiración, desconectado, en el camino equivocado, en la dirección equivocada, hundido, atado al pasado, preocupado por el futuro, decepcionado, asustado, poco optimista, sin ganas de perdonar, desconfiado de la gente, enojado, frustrado o simplemente repitiendo el mismo ciclo, pues… ¡bienvenido, no estás solo!

Sigue leyendo.

Tú diálogo interno es quien determina el éxito o el fracaso de tus planes y de tus sueños. Y tendrás que vivir con ellos.


¿LA PREGUNTA?
No hay nada más dañino, que querer siempre tener la razón y la respuesta correcta.
Si queremos tener una vida extraordinaria, no podemos seguir comportándonos y pensando como siempre lo hacemos.

¿Qué pensamos de nosotros, de la gente y de la vida?
Lo que pensemos, nos dará un punto de partida o un callejón sin salida.
Auto disciplina no es más que hacer lo que decimos vamos a hacer, es decir, actuar positivamente, cuando menos ganas tenemos de hacerlo.


Ya lo dijo Víctor Frankl:
• La muerte solo puede causar pavor a quien no sabe llenar el tiempo que le es dado para vivir.
• El hombre es hijo de su pasado más no su esclavo, y padre de su porvenir.
• El hombre que no ha pasado por circunstancias adversas, realmente no se conoce bien.
• La reacción anormal ante las situaciones anormales es parte del comportamiento normal.
• Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento.

• La felicidad es como una mariposa. Cuanto más la persigues, más huye. Pero si vuelves la atención hacia otras cosas, ella viene y suavemente se posa en tu hombro. La felicidad no es una posada en el camino, sino una forma de caminar por la vida.
• Las ruinas son a menudo las que abren las ventanas para ver el cielo.
Tenemos que aceptar y entender que somos sobrevivientes. Entendiendo por ello a aquella persona que logra mantenerse con vida en situaciones adversas.

¿Quién sobrevive?
La gente que sabe predecir y anticiparse al cambio. Como tú y como yo.
En términos de sobrevivencia, que mejor que vivir en forma segura, haciendo lo que siempre hacemos en la misma forma que lo hacemos siempre.

Cada día es un nuevo día, ¿de acuerdo?
¡Pues no, cada día, es como siempre!
Por lo menos, sabes que esperar. Sabes que sobrevivirás como lo has hecho hasta el día de hoy. Sin incertidumbres, sin novedades, sin amenazas, solamente el mismo y aburrido día.

Las circunstancias cambian, pero tu sigues siendo el mismo y las percibes igual, no hay cambio.
Sobrevivencia y seguridad, siempre. Ser predictivos mejor que disfrutar la libertad de vivir la vida de tus sueños.

Por favor, si de verdad quieres una nueva vida y que sucedan novedades, debes estar dispuesto a correr riegos. Ello implica NO escuchar tus aburridos diálogos seguros y seguir en tu vida predecible, tienes que ir en búsqueda de lo desconocido.

No puede haber novedades cuando hacemos lo mismo siempre.

Sigamos adelante…

Sigamos adelante, no nos demos por vencidos, dejemos de quejarnos y hacer dramas. Por favor, recordemos que somos afortunados en ser quien somos, nuestras bendiciones son para ser compartidas, no para seguir perdiendo el tiempo.

El tamaño de nuestros sueños es lo que definirá nuestro futuro. Dejemos de dar explicaciones y justificaciones de porque no… Hagamos realidad nuestro sueño.

Los límites que nos imponemos, no necesariamente son reales. Nuestros sueños pueden ser por lo menos 10 veces más grandes. Sueños pequeños, traen resultados pequeños.

Soñar pequeño no sirve ni ayuda al mundo y a la gente que nos rodea. Brillemos y ayudemos a que otra gente brille también. Liberémonos de nuestros temores y ayudemos a que nuestros amigos se liberen también.

Venimos a este mundo a hacer algo importante. Tenemos un propósito y estamos destinados a ser extraordinarios. ¡Solamente tenemos que creerlo! Si no lo hacemos, lo lamentaremos y nos arrepentiremos el resto de nuestra vida.

Tienes que permitirte pensar en grande. Creer en ti y no permitir que los comentarios de terceros te detengan en hacer realidad tus sueños. Visualiza tu éxito día a día y sigue adelante, no te detengas.

La palabra imposible no debe estar en tu vocabulario. Ser estoico si. El estoicismo es una escuela filosófica fundada por Zenón. Su doctrina filosófica estaba basada en el dominio y control de los hechos, cosas y pasiones que perturban la vida, valiéndose de la valentía y la razón del carácter personal (Wikipedia).

Ser estoico es la habilidad de postergar la gratificación por lo que hacemos. Primero hagamos y merezcamos ese beneficio. Si no lo hacemos, perderemos el sentido y eventualmente nos agotaremos y daremos por vencidos.

Seamos rápidos, pero no tengamos prisa. Mantengamos nuestra visión y continuemos hacia adelante, paso a paso. No nos detengamos hasta haber alcanzado nuestros sueños.

Dejemos de jugar la “carrera de la rata” o como hámster corriendo en su jaula, viviendo solamente para pagar nuestras cuentas y gastos. Vivamos con sentido. El éxito no es lineal es exponencial. Cada día que pasa, estamos construyendo exponencialmente hasta que explota.

El ser persistentes, nos separa de la mayoría. Habrá días en los que nos sentiremos con ganas de darnos por vencidos, pero no podemos hacerlo. Habrá momentos en que sintamos que nuestros esfuerzos son vanos y no adelantamos, pero eso NO es cierto.

Tenemos que tomar una decisión. Vivir hoy como siempre lo hemos hecho y arrepentirnos eventualmente o decidir que vamos a hacer lo que sea necesario para mejorar nuestra vida y vivirla a su máximo potencial. ¡La decisión es nuestra!

La vida no es estática

Tú tarea es quitar todo lo que sobra y no aporta en tu escultura.

Si tu cambio es muy marcado, prepárate para que el mundo que te rodea trate de convencerte que estás equivocado.

Mantener el estatus quo, agradar al mundo que nos rodea y hacer caso, para evitar desaprobaciones y enojos. ¿Si fuera el último día de tu vida, estás seguro de qué es lo
que quisieras hacer?

El camino que elegimos seguir puede ser muy solitario. Tenemos que atrevernos y seguir adelante a pesar de lo que la gente que nos rodea nos diga. A la única persona a la que debes escuchar es a ti. ¡Cree en ti!


¿Por donde empezamos? Contestemos la pregunta: ¿Para que soy bueno? No pensemos que en todo. Seamos específicos. ¿Qué hago mejor que la gente que conozco? Mejor ser excelente en una cosa, que mediocre y del montón en todas.

Cuando eras quinceañero, ¿qué decías que ibas a ser?; la gente que te conoce, ¿qué te dice?, ¿para qué eres bueno?


En mi caso, la gente que me conoce me busca para pedir mi opinión y consejo,
confían en que puedo darles una buena guía y dirección.


¿A qué es a lo que nos dedicamos profesionalmente durante varios años de nuestra vida? Yo a la Mercadotecnia, a la Publicidad y a la Administración de Crisis, en varias empresas y posiciones laborales.


¿De qué hablamos con nuestros amigos? ¿Cuáles son nuestros temas favoritos? ¿Nuestras lecturas preferidas?


Sin complicaciones. ¿Cuál es nuestra visión de vida? Hagámoslo fácil, claro y divertido. ¡No es un examen profesional! Seamos honestos con nosotros mismos.


Mi visión de vida: Leer y ayudar a la gente. ¿Cómo? Con todo lo que he leído y las experiencias de vida. Yo leo por ti y comparto lo más relevante.


Sigamos el método del video: El Jabón un video para reflexionar. Toma una barra de jabón en tus manos. ¿Qué es lo que ves? Como se dice en el video: en tus manos tienes posibilidades infinitas. Los escultores simplemente saben qué cosas se tienen que remover para poder sacar la obra de arte que hay dentro. Es así como sacaron algo que estuvo ahí desde un principio. Despréndete de todo lo que no te deja avanzar. Te invito a que lo veas.


Tú tarea es quitar todo lo que sobra y no aporta en tu escultura. Nunca podremos cambiar nuestra esencia, pero si la forma de manifestarnos. Vivamos cada día trabajando en nuestra escultura, en nuestra vida.


Este cambio, tomará su tiempo. Más rápido lo entendamos y aceptemos, mejor.
Nuestra tendencia es enfocarnos en el resultado y nos olvidamos del proceso. El no ser pacientes, es el mayor error que podemos cometer.


Lo más importante para ser exitoso, es el poder de pensar en grande, los pensamientos positivos o negativos que tengamos y las historias que nos contemos. Como decía mi abuela: nos tomamos el vasito con miel o con hiel. Tú decides.


Antes de pensar en recibir, ¿qué es lo que estamos dispuestos a dar? ¿Cómo vamos a ayudar? ¿Cómo tocamos el mundo que nos rodea?

Transmitamos nuestros conocimientos y experiencias. Que la gente que nos conoce, cometa errores nuevos, no los que cometimos nosotros.