
Trabajemos más inteligentemente, no por más tiempo. Estemos convencidos de que queremos cambiar. Recordemos que te tomó mucho tiempo llegar hasta este punto, así que necesitarás tiempo para recuperarte y «actualizar tu software».
Toma conciencia que al iniciar este proceso estarás solo la mayor parte del tiempo. Sólo sanarás si te alejas y no “corres” de regreso a los viejos hábitos. Al principio podrías sentirte “raro”, ya que por primera vez en mucho tiempo te sentirás vivo y con tiempo de sobra. No estás ocupado, tienes tiempo para hacer todo lo que tú quieras.
Pero, ¿qué quieres?
ELIGE LA LIBERTAD DE ACCIÓN A LA TIRANÍA DEL CONTROL
Vive hoy. Entiende que eres libre para elegir lo que siempre quisiste hacer pero no tenías tiempo para hacerlo. Decide tus actividades, no hay trabajo que te defina ni ocupe. Sé paciente contigo mismo: el pesimismo y el cinismo son tus peores enemigos.
Con el paso del tiempo aprendes a distinguir que batallas vale la pena librar y cuáles no. Aprendes a esperar que las cosas se arreglen y que el mundo puede resolver sus problemas sin tu ayuda.
No todo urge todo el tiempo.
Dejemos a un lado el activismo y enfoquémonos a los resultados, concentrémonos en el 20% que impacta el 80%. El 80% que impacta solamente el 20% no es importante hoy (¿recuerdas la Ley de Pareto del 80/20?)
SUAVECITO, FLOJITO Y COOPERANDO
Disfrutemos más sin sentirnos culpables, vayamos al gimnasio, caminemos, disfrutemos de alguna película, escuchemos música, leamos, romanceemos con nuestra esposa; en fin, vivamos plenamente, porque hoy no todo es trabajo.
Cuando empieces a hacer cambios, no hagas cambios mayores. Hazlo poco a poco, da «pasitos de bebé»: come en tu casa de vez en cuando, “escápate” y vete de pinta con tu mujer. Ve despacio que llevas prisa.
Los grandes cambios provocan mucho stress, lo importante es mantenerte positivo, no hay mal que dure 100 años ni nadie que los aguante. No seas tan duro contigo, ¡cáete bien!
Ten «espacios» de tiempo en los que no hagas nada, esos momentos también son para disfrutar. Tu oficina no tiene porqué ser el único mundo en el que te mueves. No te “ocupes por ocuparte” o porque estás aburrido. Si no es importante o urgente, no lo hagas,
delégalo, que lo haga alguien más.
No puedes controlar al mundo, pero sí lo que te pasa a consecuencia de lo que sucede. Sé flexible y acepta las cosas como son, no como tú quisieras que fueran.
DATE PERMISO DE SER FELIZ
No olvidemos lo que de verdad importa, date la oportunidad de reconectarte y recordar lo que te hacía feliz, lo que te hacía vibrar, lo que te hacía sonreír.
Lo que extraña tu pareja es tu tiempo y tu atención, concédele ambos. Hagan cosas juntos: vuelve a conquistarla. Déjala sentir que es importante y de alta prioridad en tu vida. Cuando estés con ella, hazlo en cuerpo, mente y alma, no “de bulto”.
Reconecta con tus hijos en lo que a ellos les interesa y apasiona, que vean cómo vives tu vida, sé un ejemplo de carácter, fortaleza y buen humor.
¡Atrévete a vivir!
¿QUÉ MÁS HE OBSERVADO?
HACER LO QUE TE APASIONA, ¡ES TODO!
Es tiempo de ganar dinero haciendo lo que disfrutas. Hay tres principios básicos en los que debemos apoyarnos: el amor a tu familia, el trabajo arduo y vivir lo que te apasiona intensamente.
También es importante que definamos que el éxito se mide por lo felices que somos haciendo lo que hacemos y no por el tamaño del negocio. Por la alegría que sentimos por la mañana al levantarnos para hacer lo que más nos gusta. Lo más triste es tener que levantarse y hacer lo que menos nos gusta o más odiamos; por bien pagado o remunerado que sea, ¡qué gran castigo!
¿CÓMO HACEMOS PARA ENCONTRAR NUEVAS FUENTES DE INGRESOS?
Primero aceptemos que el «juego» es otro, aceptemos que “santo que no es visto no es adorado”; aceptemos que las redes sociales juegan un papel muy importante el día de hoy. El dinero va a donde la gente va.
Los mejores sitios, entre muchos otros, para hacer networking son Facebook, Twitter, LinkedIn, YouTube, Flickr y Tumblr. Tiene todo el sentido del mundo el pensar que si la atención de la gente está dirigida hacia estos sitios, nuestros esfuerzos de negocios ¡también!
USEMOS ESTE TIEMPO PARA REINVENTARNOS, PARA NO TENER EXCUSAS, PARA ATREVERNOS A SOÑAR
En estos tiempos difíciles es importante pensar con la cabeza fría y el corazón caliente. Es el momento de pensar qué hacemos bien, qué podemos ofrecer relevante y diferente, qué quisiéramos hacer todos los días y a todas horas. También reflexionar acerca de qué hemos hecho, qué no hemos hecho, qué debimos haber hecho que no hicimos y qué hicimos que no debimos haber hecho. Es tiempo de abrir el corazón y sincerarnos con nosotros mismos.
El primer paso que debemos dar es contestarnos con honestidad, si de verdad estamos dispuestos a soltarnos, a no «jugar a la segura», a correr riesgos para poder vivir como queremos hacerlo. ¿Estás viviendo o sobreviviendo? El «juego» ha cambiado.
NUNCA ES UN MAL MOMENTO PARA INICIAR UN NEGOCIO
Creo que las crisis presentan enormes y nuevas oportunidades para todos, para enfocarnos y comenzar a hacer realidad nuestros sueños. Hemos escuchado historias fatalistas, de fracasos, de quiebras… en fin, puras malas noticias y augurios.
Pero, ¿qué hubiera pasado si todos estos fracasos hubieran enfocado de otra manera el problema? ¿Si hubieran tratado de ser más relevantes y diferentes? ¿Si hubieran aceptado salir de su área de confort y dejar de quejarse? ¿Si se hubieran adaptado a las nuevas
circunstancias? ¿Si en vez de diez llamadas telefónicas hubieran realizado 100 o 200? Más notable aún, si hubieran “contado” mejor su historia; les aseguro que estaríamos platicando de casos de éxito.
QUIZÁ PERDIMOS EL TRABAJO, QUIZÁ NO NOS GUSTA LO QUE HACEMOS, QUIZÁ, QUIZÁ, QUIZÁ
¿Nos levantamos por la mañana con ganas de vivir la vida? ¿O simplemente de “irla pasando”? ¿Queremos seguir quejándonos de lo injusta que es la vida? ¿O tomamos el control de nuestros destinos? Aprovechemos estos momentos para reinventarnos o
para atrevernos a hacer cosas nuevas y luchar por nuestros sueños.
¿QUÉ ES LO QUE TE HACE DIFERENTE?
Lo que te hace diferente es tu pasión de vivir, tu pasión de ser, tu pasión de levantar la cara y atreverte a ser ¡tú! Solamente mejoraremos nuestra situación si estamos dispuestos a “levantarnos”, a luchar, ¡a vivir! Necesitamos comenzar a pensar que cada uno
de nosotros es una marca famosa, una marca que la gente quiere comprar.
La pasión es contagiosa, crea «contenidos» y distribúyelos en las redes sociales, comparte y sé generoso, encuentra tu comunidad, tu «tribu», hazte presente, deja de estar escondido y esperando que alguien te ayude o resuelva tus problemas.
EN NUESTRA CUEVA, NADIE VA A ENCONTRARNOS
Solamente si nos dejamos ver podremos empezar a generar «conversaciones» para establecer conexiones. El costo por uso de las redes sociales es cero, no hay pretexto para no usarlas, no hay razón para no intentar hacer algo que nos apasione. Haz lo que te haga
feliz, lo que te gusta, no te compliques, haz tu tarea, trabaja duro, ve hacia adelante.
Una de las intenciones básicas de este libro es presentarte las herramientas que te permitirán divulgar tus ideas, para darle mayor tracción a tu «marca personal» en menor tiempo y costo de lo que hubiera implicado en el pasado, antes de que existieran las redes
sociales. Pero sin olvidar que estas herramientas son poderosas o no dependiendo del uso que les des.
EL ÉXITO ESTÁ EN TI
El éxito que tendrás depende solamente de ti, de nadie más. Atrévete y toma todo el dinero, fama y satisfacción que quieras, nada ni nadie te detiene. El objetivo más importante no es solo es que ganes dinero sino también que seas feliz y puedas vivir intensamente cada día de tu vida.
Aprende a navegar en las aguas del mundo digital para construir tu «marca personal», para promoverla haciendo lo que más te gusta; lo único que te detendrá o limitará, será el tamaño de tu sueño. Facebook, Twitter o LinkedIn, son las “naves” que te llevarán al
nuevo mundo, permitiéndote compartir tu pasión, diferenciarte de tus competidores y contactar a tu comunidad, a tu «tribu».
Muchas personas ambiciosas nacieron con un gran DNA y sin embargo no son felices, están frustrados, son miserables, están “atorados”. ¿Por qué? Porque no están haciendo lo que más les gusta en la vida ni las cosas para las que nacieron.
NO EXISTE NINGUNA RAZÓN PARA QUE LO QUE SOMOS Y LO QUE NOS GUSTA SEAN COSAS DIFERENTES
Tenemos salud, nos tenemos a nosotros mismos y tenemos a nuestras familias, ¿qué más necesitamos? Tenemos historias fabulosas que contar, ¿por qué entonces hacerlo está tan devaluado? ¿Por qué no las contamos en las redes sociales? ¿Por qué no compartirlas?



