
Tip 31: Comete tu propio queso. Después de sufrir un mal acontecimiento o suceso es importante no “atorarse” en la posición de víctima.
El no sentir control sobre mi vida, lo que me acontece, mi futuro, me preocupa, me desespera, me aterra. Pero no olvidemos que el mayor satisfactor para sentirme bien no es el dinero, estar guapo o ser popular, lo más importante es ser independiente y autónomo y el poder decidir como quiero vivir, con quién, como quiero sentirme y que rumbo tomará mi vida.
Concéntrate en lo que puedes controlar aunque sea solo el 2%, en poder realizar aunque sean pequeños cambios o tomar decisiones triviales como ponerme unos jeans azules o negros, salir o quedarme en casa, leer ese libro, en fin lo que tu quieras.
Tip 32: Piensa en la vida como si fuera una deliciosa tienda de helados, con una gran variedad de sabores. Piensa que el mayor reto en tu vida es probar la mayor cantidad de sabores posible, algunos te gustarán otros no, los cuales no volverá a repetir, otros serán nuevas creaciones, locos colores, ingredientes.
Tip 33: Da ese “último” estirón. No creces a menos que des ese “último” estirón. Darlo duele. Tienes que hacerle frente a tus temores, a lo desconocido, al cambio, a salir de tu área de confort, tienes que “trabajar” nuevos “músculos” emocionales y mentales.
Tip 34: Ve las cosas como son o mejor aún, de lo que son. Cuando estés parado en el precipicio y sientas que el terror, el pánico te paralizan y no tienes opción… déjate ir y lánzate al vacío. Una vez que lo hayas hecho, no volverás a tener miedo de caer, no volverás a sentirte desesperanzado, no volverás a sentirte atrapado.
Ya que caíste (ouch!) piensa como quieres que sea el resto de tu vida, atrévete a soñar nuevos sueños, olvida los viejos, ya quedaron atrás.
Métete a ésta nueva mentalidad, a ésta nueva actitud, levántate y sal del precipicio y empieza a vivir el resto de tu vida.
Tip 35: No escribas solamente una lista de lo que debes hacer sino también una lista de quien debes ser. ¿Qué tipo de persona debes ser para “transitar” y salir de una mala racha o
acontecimiento? Por ejemplo: optimista, valiente, paciente, comunicativo, escuchar mejor, mente abierta, perdonar, flexible, disciplinado, etc.
Tip 36: Bájale a los “antojos”. Cuando nos sentimos deprimidos queremos “apapacharnos”
con chocolates, unas copitas, fritangas, pastelitos, galletas, pizza, pastas. Mejor comamos frutas y alimentos “naturales” esto nos ayudará a no “caer” en el tobogán de “no sentirme bien”.
Tip 37: Reír es contagioso para la salud. Un buen sentido del humor ayuda considerablemente durante los “tiempos duros” tanto en lo físico como en lo mental y lo emocional.
Haciendo a un lado mi ego, ya no es personal o de vida o muerte, ya que no estoy “conectado” o herido con nada ni con nadie, es simplemente un acontecimiento.
El buen humor te permitirá ver las cosas en su contexto real y con la perspectiva adecuada.
Tip 38: Date un “break” y evita con eso “reventar”. Si quieres que otros sean felices ten compasión; si quieres ser feliz sé compasivo. En pocas palabras, no te presiones a recuperarte de un día a otro.
Después de un evento traumático, todo parecerá moverse en cámara lenta, te sentirás atrapado en el limbo, en donde todo estará fuera de control.
No seas impaciente ni poco práctico, la “solución mágica” no existe.
Recuerda que tu “recuperación” no seguirá un patrón de tiempo. Tratar de sentirte 100% mejor, el 100% de las veces es totalmente irrealista y lo único que conseguirás es desesperarte y sentirte decepcionado.
Si pasan 6 meses y te sientes 51% “recuperado” ¡estás ya del otro lado! Celébralo. Ya vas de salida.
Se realista en tus expectativas de recuperación.
Se consciente de las metas que te pongas y da pasos pequeños, uno a la vez.
Tip 39: Reduce tu negativismo y “encapsúlalo”.
Limita tus pensamientos negativos a 3 minutos, 3 veces al día. No más.
Escríbelos, ráyalos, rómpelos, ¡déjalos ir!
Tip 40: Conoce el día o los momentos de la semana en que te sientes más débil o vulnerable. ¿Son los lunes tu peor día?; ¿los domingos por la tarde?; ¿los días de quincena?; ¿fechas especiales?; ¿aniversarios? Reconócelos y prepárate. Asegúrate de ocuparte en cosas divertidas o agradables para poder contra-restar estos momentos “tóxicos”.
Rompe el círculo que te circunscribe y llega más lejos.









