¡Tú futuro ha llegado ya!

¿YO?

Estás fascinado con tus historias y explicaciones, con el futuro que divisas, asumiendo que todo seguirá igual. ¿Y si no?

¿Qué conclusiones has tomado de tu vida?; ¿quién eres?; ¿qué sigue?
¡Normalmente somos lo que pretendemos ser, tengamos cuidado con lo que pretendemos ser!

Como vivimos hoy, es ¿cómo queremos vivir?

Toma el mismo trabajo tener una vida extraordinaria o una vida horrible. ¿Cuál eliges?
No eres una pobre víctima a quien le sucedieron cosas durante su vida. Eres una víctima, solamente cuando decides serlo.
Tú has sido el arquitecto de tu vida, nadie más.

La buena noticia, si aceptas que tú fuiste quien hizo este desastre, está en tus manos arreglarlo, en manos de nadie más.
Lamentablemente nos enfocamos a sobrevivir eventos en nuestras vidas, que no tienen sentido ni necesitan que les prestemos atención. ¿Por qué lo hacemos?

¿ELLOS?

Dejemos de hablar de “ELLOS”. Hacerlo, es una distracción de tomar control y propiedad de nuestras vidas.
Recuerda que eres lo que hablas.
No permitamos que sus opiniones nos detengan, nos entristezcan, nos apesumbren. Es su opinión.

Aceptar su opinión, no implica estar de acuerdo con ellos. Los escucho y sigo adelante.
Normalmente a la gente, lo único que les importa son ellos mismos.
Aceptemos opiniones y comentarios de la gente que nos conoce, respeta y estima. Tengamos el criterio de escuchar y aceptar su opinión.
Otra muy diferente es hacer lo que ellos dicen o quieren hagamos.

¿LA VIDA?

Reescribimos nuestros sueños o los guardamos para después, para evitar que nos los hagan añicos. Vendrán mejores tiempos para hacerlos realidad. ¿De verdad?

Las conclusiones que has tomado durante tu vida son las que te tienen varado, detenido y en el mismo lugar. Lo que experimentas, piensa y sientes en tu interior, generalmente no concuerda con tu mundo exterior.

¿Porqué?
¿Porque vives en una prisión, escondes tus sueños, tus ilusiones y aceptas una vida absurda?
¿Todo porque has decidido que siempre ha sido así?; ¿por qué así eres?; ¿por qué perderé el respeto de la gente cercana?

Sigamos disculpándonos y dando explicaciones, sigamos posponiendo la vida que queremos vivir, sigamos sin ser felices.
¿Qué te dices y que historias te cuentas cuando las cosas no son como tu quieres?
Como dice el proverbio: “Cuando más obscuro está, es que ya va a amanecer”.
¡Cuando amanece sale el sol!

No solamente es como percibes la vida, si no desde que punto de vista lo haces.
No solamente es un punto de vista, es un punto de tu óptica, de tu experiencia.

Si de verdad quieres vivir una nueva vida, con nuevas cosas, ¿puedes vivirla siendo la misma persona que has sido hasta hoy? ¡Creo que no!

¿Por qué no? Porque estás programado para estar seguro, para que no haya cambio, para que no corras riesgos, para que todo siga igual.
Para vivir una vida nueva, tienes que ser diferente. Tienes que ser más paciente, más sencillo, más audaz, más vulnerable, más dedicado. En fin, todo lo anterior implica un nuevo tú.
Ese nuevo tú, te desconcertará, te preocupará, te dará miedo, te confundirá y te hará dudar de seguir adelante.

¿Qué hago entonces? Normalmente regresas al punto de arranque. Tu subconsciente está desconcertado. Devalúas lo que has construido o has hecho y rápidamente, regresas a tu antiguo mundo conocido y familiar. Y después de un tiempo, empiezas a asfixiarte nuevamente. Regresaste a tu punto de partida.

¿Qué hacemos para no estar atrapados nuevamente? Deja de resistirte y acepta tu nueva etapa, en el momento en que te encuentras. Vive el momento. Por más que corras y te escondas, no podrás escapar de tu realidad.

La mayoría de la gente hace una de dos cosas. Se resignan silenciosa y sofocantemente y renuncian o se rebelan y hacen cambios drásticos en su vida.

Toda tu vida ha consistido en sobrevivir, y perseguir o conseguir algo. Has un alto en este momento, deja de correr.

El cambio empieza con la aceptación de la realidad como es, no como quisiéramos que fuera. Cumplimos 50 años o más, nuestra vida cambió, nuestros objetivos y oportunidades son diferentes a cuando teníamos 30 ́s o 40 ́s.

La verdadera aceptación es cuando las cosas que te suceden no generan una reacción por parte tuya. Sucedió y ya. No te dio, ni te quitó. Te das la oportunidad de forjar una vida nueva en donde no hay auto sabotaje y dudas.

Has vivido mucho tiempo en automático. ¿Que pasaría si tomaras el control de tu vida y desconectaras tu piloto automático, si despertaras y fueras tu al 100%?

Lo que resistes, persiste. Has estado viviendo tu vida acorde a tú pasado, pero
ahora necesitas re-pivotear y dirigirte a tu nueva vida, a tu verdadero potencial y al legado de tu vida.

Si quien fuimos no existe más, no hay necesidad de mejorar o cambiar, solamente vivamos nuestra realidad y seamos nosotros mismos.
Dejemos el drama, el miedo, los asuntos pendientes, atrevámonos a seguir adelante, es hacia allá hacia donde debemos dirigirnos, seamos felices y hagamos valer haber vivido.

Tú futuro ha llegado ya.

¿Qué vas a hacer?

¡NO SOY YO, SON ELLOS!

Lo más importante que podemos hacer es perdonar a todo el mundo, empezando por ti, por todo lo que te haya pasado o te esté pasando.

Basta de culpar a tus padres, a tus maestros, a tu esposa, a quien tu culpes de lo que quieras culpar.

Aún y cuando te haya tocado vivir bajo las peores circunstancias, es tu decisión como has de vivir, aprender, mejorar y romper el patrón de tus orígenes. Es tu decisión.

La gran pregunta es, ¿qué estás haciendo en este momento; ¿para qué lo estás usando?; ¿Estás usándolo para ventilar tus resentimientos?; ¿explicándote por qué no puedes cambiar o por qué eres tan infeliz?
¿O cualquier otro asunto que te mantiene prisionero en tu caja de cristal?
¿O ya estás listo a dejar libre tu pasado y a todos los involucrados, incluido tu mismo?

Ultimadamente, ver a quien culparemos, no resuelve nada. Lo único que hace es mantenerte prisionero y atrapado.

Elige porque vas a luchar: ¿tu pasado o tu futuro?; ¿tu auto sabotaje o tu ansiada libertad?
La libertad sin condiciones. O somos libres o no lo somos.

Tienes que tomar el control de tu vida, tal y como es. Sin rencores ni resentimientos. Lo que pasó, pasó; lo que fue, fue y ahora, es el primer día de nuestra nueva vida, de nuestro futuro.

Hasta hoy, nuestra vida ha sido acerca de explicar, justificar y disculpar por como hemos sido o lo que hemos hecho. Siempre porque así fuimos educados o porque no pudimos hacer otra cosa. Pero HOY, es acerca de aceptar nuestra realidad y cómo somos. De aceptar que somos nosotros la verdadera causa del cambio de nuestras vidas.

¿LA VERDAD?

Tu verdad y la verdad no son la misma, aunque hayas construido tu vida alrededor de ellas.
Nuestro pasado es el molde en el que nuestro futuro está basado.

¿Será por ello, que nuestra realidad actual es tan limitada y frustrante?
Seguimos conectando nuestro caos, inconformidades y dolores actuales, con lo que nos sucedió en el pasado.

Todo empieza cuando explicamos en dónde trabajamos, qué hacemos, en dónde nacimos, cuándo nacimos, etc.
Cuando se nos termina el mundo de referencia y cumplimos 50 años o más, nos jubilan, o hay cambios significativos en nuestra vida, perdemos la identidad y la referencia. Ya no somos el Director General, el vicepresidente, el publicista o lo que hayamos sido. Se acabó.

¿Hoy quién somos?

No podemos cambiar el pasado, lo que pasó o lo que hicimos. Lo que SI podemos hacer, es elegir como lo explicaremos, lo cuál nos hará sentir diferentes.

En cierto momento de nuestras vidas, debe de hartarnos y aburrirnos las mismas explicaciones y justificaciones. El ser siempre una víctima de nuestro pasado. En cierto momento debemos de empezar a tomar responsabilidad y propiedad de nuestra vida.

Hoy puede ser un día negro, nada salió bien, nos sentimos mal, pero por más explicaciones que demos, este día negro no soy yo. Soy más que un día negro.

Nuestra vida gira alrededor de nuestras opiniones y conclusiones de nosotros mismos, de la gente que nos rodea y de la vida en sí.

Día a día, semana a semana, año tras año, nos vemos igual, la gente también es igual, no cambia y la vida, también.

¿Eso nos hace predecibles?

¿CUÁNDO CAMBIARON LAS COSAS?

¿Recuerdas cuando te gustaba lo inesperado?; ¿cuándo no tenías miedo a ser diferente?; ¿cuándo no te importaba el cambio?; ¿cuándo todo era novedoso, excitante y sorpresivo?

¿Qué edad tenías?; ¿qué te pasó?

Martin Heidegger, dijo: Toda persona nace siendo muchas personas y muere siendo solamente una.
¡Que frase! Naciste con un potencial ilimitado de opciones y al paso del tiempo, lentamente te convertiste en solamente una cosa.

Toda tu vida fue acerca de lo que te sucedía, de lo que giraba a tu alrededor; nunca fue acerca de ti. Siempre fuiste un espectador, nunca el actor principal.

Eso, es lo que te tiene atrapado. Sigues estando al final de tu lista de debieres y de hubieres, dando gusto a todos y a todo lo que te rodea.

Si de verdad quieres terminar con esto, debes de comprometerte contigo mismo, ¡basta, no más! A partir de hoy, ser egoísta y por primera vez en tu vida ponerte en primer lugar.

Aprendamos a aceptar las cosas como son, lo cual no implica estar de acuerdo o no, solamente aceptar la realidad.

Aceptación, es el primer paso para cambiar. Ello requerirá le dediques tiempo a pensar y a analizar. Tendrás que enfrentarte a ti y aceptar tus miedos, tus dolores. No puedes seguir aceptando las cosas como son hoy, eso, no te sirve, ni ayuda.

Como dijo Jean-Paul Sartre:
• Libertad es lo que haces con lo que se te ha hecho a ti.
• Una batalla perdida es una batalla que uno piensa que ha perdido.
• Es mejor morir que vivir de rodillas.
• Como todo soñador, confundí la decepción con la verdad.
• Usted es su vida, y nada más.
• La vida comienza en el otro lado de la desesperación.

• El hombre tiende a contar su vida más que a vivirla. Lo ve todo a través de lo que cuenta, y pretende vivir su vida como si fuera una historia. Pero hemos de elegir entre vivir nuestra vida o contarla.
• Usted y yo somos personas reales, que operamos en un mundo real. No somos producto de la imaginación de cada uno. Yo soy el arquitecto de mi propio ser, mi propio carácter y el destino. No sirve de nada quejarnos acerca de lo que podría haber sido, soy las cosas que he hecho y nada más.

Todos somos libres, completamente libres. Podemos hacer cualquier cosa que queramos. Que es más que la mayoría de nosotros se atreve a imaginar.

Sigues viviendo en automático

Si estás cansado, abrumado, trabajas demasiado, nadie te quiere, en un alto en tu vida, en pausa, aburrido, quebrado, ansioso, dudando, sin confianza, sin inspiración, desconectado, en el camino equivocado, en la dirección equivocada, hundido, atado al pasado, preocupado por el futuro, decepcionado, asustado, poco optimista, sin ganas de perdonar, desconfiado de la gente, enojado, frustrado o simplemente repitiendo el mismo ciclo, pues… ¡bienvenido, no estás solo!

Sigue leyendo.

Tú diálogo interno es quien determina el éxito o el fracaso de tus planes y de tus sueños. Y tendrás que vivir con ellos.


¿LA PREGUNTA?
No hay nada más dañino, que querer siempre tener la razón y la respuesta correcta.
Si queremos tener una vida extraordinaria, no podemos seguir comportándonos y pensando como siempre lo hacemos.

¿Qué pensamos de nosotros, de la gente y de la vida?
Lo que pensemos, nos dará un punto de partida o un callejón sin salida.
Auto disciplina no es más que hacer lo que decimos vamos a hacer, es decir, actuar positivamente, cuando menos ganas tenemos de hacerlo.


Ya lo dijo Víctor Frankl:
• La muerte solo puede causar pavor a quien no sabe llenar el tiempo que le es dado para vivir.
• El hombre es hijo de su pasado más no su esclavo, y padre de su porvenir.
• El hombre que no ha pasado por circunstancias adversas, realmente no se conoce bien.
• La reacción anormal ante las situaciones anormales es parte del comportamiento normal.
• Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento.

• La felicidad es como una mariposa. Cuanto más la persigues, más huye. Pero si vuelves la atención hacia otras cosas, ella viene y suavemente se posa en tu hombro. La felicidad no es una posada en el camino, sino una forma de caminar por la vida.
• Las ruinas son a menudo las que abren las ventanas para ver el cielo.
Tenemos que aceptar y entender que somos sobrevivientes. Entendiendo por ello a aquella persona que logra mantenerse con vida en situaciones adversas.

¿Quién sobrevive?
La gente que sabe predecir y anticiparse al cambio. Como tú y como yo.
En términos de sobrevivencia, que mejor que vivir en forma segura, haciendo lo que siempre hacemos en la misma forma que lo hacemos siempre.

Cada día es un nuevo día, ¿de acuerdo?
¡Pues no, cada día, es como siempre!
Por lo menos, sabes que esperar. Sabes que sobrevivirás como lo has hecho hasta el día de hoy. Sin incertidumbres, sin novedades, sin amenazas, solamente el mismo y aburrido día.

Las circunstancias cambian, pero tu sigues siendo el mismo y las percibes igual, no hay cambio.
Sobrevivencia y seguridad, siempre. Ser predictivos mejor que disfrutar la libertad de vivir la vida de tus sueños.

Por favor, si de verdad quieres una nueva vida y que sucedan novedades, debes estar dispuesto a correr riegos. Ello implica NO escuchar tus aburridos diálogos seguros y seguir en tu vida predecible, tienes que ir en búsqueda de lo desconocido.

No puede haber novedades cuando hacemos lo mismo siempre.

Sigamos adelante…

Sigamos adelante, no nos demos por vencidos, dejemos de quejarnos y hacer dramas. Por favor, recordemos que somos afortunados en ser quien somos, nuestras bendiciones son para ser compartidas, no para seguir perdiendo el tiempo.

El tamaño de nuestros sueños es lo que definirá nuestro futuro. Dejemos de dar explicaciones y justificaciones de porque no… Hagamos realidad nuestro sueño.

Los límites que nos imponemos, no necesariamente son reales. Nuestros sueños pueden ser por lo menos 10 veces más grandes. Sueños pequeños, traen resultados pequeños.

Soñar pequeño no sirve ni ayuda al mundo y a la gente que nos rodea. Brillemos y ayudemos a que otra gente brille también. Liberémonos de nuestros temores y ayudemos a que nuestros amigos se liberen también.

Venimos a este mundo a hacer algo importante. Tenemos un propósito y estamos destinados a ser extraordinarios. ¡Solamente tenemos que creerlo! Si no lo hacemos, lo lamentaremos y nos arrepentiremos el resto de nuestra vida.

Tienes que permitirte pensar en grande. Creer en ti y no permitir que los comentarios de terceros te detengan en hacer realidad tus sueños. Visualiza tu éxito día a día y sigue adelante, no te detengas.

La palabra imposible no debe estar en tu vocabulario. Ser estoico si. El estoicismo es una escuela filosófica fundada por Zenón. Su doctrina filosófica estaba basada en el dominio y control de los hechos, cosas y pasiones que perturban la vida, valiéndose de la valentía y la razón del carácter personal (Wikipedia).

Ser estoico es la habilidad de postergar la gratificación por lo que hacemos. Primero hagamos y merezcamos ese beneficio. Si no lo hacemos, perderemos el sentido y eventualmente nos agotaremos y daremos por vencidos.

Seamos rápidos, pero no tengamos prisa. Mantengamos nuestra visión y continuemos hacia adelante, paso a paso. No nos detengamos hasta haber alcanzado nuestros sueños.

Dejemos de jugar la “carrera de la rata” o como hámster corriendo en su jaula, viviendo solamente para pagar nuestras cuentas y gastos. Vivamos con sentido. El éxito no es lineal es exponencial. Cada día que pasa, estamos construyendo exponencialmente hasta que explota.

El ser persistentes, nos separa de la mayoría. Habrá días en los que nos sentiremos con ganas de darnos por vencidos, pero no podemos hacerlo. Habrá momentos en que sintamos que nuestros esfuerzos son vanos y no adelantamos, pero eso NO es cierto.

Tenemos que tomar una decisión. Vivir hoy como siempre lo hemos hecho y arrepentirnos eventualmente o decidir que vamos a hacer lo que sea necesario para mejorar nuestra vida y vivirla a su máximo potencial. ¡La decisión es nuestra!

La vida no es estática

Tú tarea es quitar todo lo que sobra y no aporta en tu escultura.

Si tu cambio es muy marcado, prepárate para que el mundo que te rodea trate de convencerte que estás equivocado.

Mantener el estatus quo, agradar al mundo que nos rodea y hacer caso, para evitar desaprobaciones y enojos. ¿Si fuera el último día de tu vida, estás seguro de qué es lo
que quisieras hacer?

El camino que elegimos seguir puede ser muy solitario. Tenemos que atrevernos y seguir adelante a pesar de lo que la gente que nos rodea nos diga. A la única persona a la que debes escuchar es a ti. ¡Cree en ti!


¿Por donde empezamos? Contestemos la pregunta: ¿Para que soy bueno? No pensemos que en todo. Seamos específicos. ¿Qué hago mejor que la gente que conozco? Mejor ser excelente en una cosa, que mediocre y del montón en todas.

Cuando eras quinceañero, ¿qué decías que ibas a ser?; la gente que te conoce, ¿qué te dice?, ¿para qué eres bueno?


En mi caso, la gente que me conoce me busca para pedir mi opinión y consejo,
confían en que puedo darles una buena guía y dirección.


¿A qué es a lo que nos dedicamos profesionalmente durante varios años de nuestra vida? Yo a la Mercadotecnia, a la Publicidad y a la Administración de Crisis, en varias empresas y posiciones laborales.


¿De qué hablamos con nuestros amigos? ¿Cuáles son nuestros temas favoritos? ¿Nuestras lecturas preferidas?


Sin complicaciones. ¿Cuál es nuestra visión de vida? Hagámoslo fácil, claro y divertido. ¡No es un examen profesional! Seamos honestos con nosotros mismos.


Mi visión de vida: Leer y ayudar a la gente. ¿Cómo? Con todo lo que he leído y las experiencias de vida. Yo leo por ti y comparto lo más relevante.


Sigamos el método del video: El Jabón un video para reflexionar. Toma una barra de jabón en tus manos. ¿Qué es lo que ves? Como se dice en el video: en tus manos tienes posibilidades infinitas. Los escultores simplemente saben qué cosas se tienen que remover para poder sacar la obra de arte que hay dentro. Es así como sacaron algo que estuvo ahí desde un principio. Despréndete de todo lo que no te deja avanzar. Te invito a que lo veas.


Tú tarea es quitar todo lo que sobra y no aporta en tu escultura. Nunca podremos cambiar nuestra esencia, pero si la forma de manifestarnos. Vivamos cada día trabajando en nuestra escultura, en nuestra vida.


Este cambio, tomará su tiempo. Más rápido lo entendamos y aceptemos, mejor.
Nuestra tendencia es enfocarnos en el resultado y nos olvidamos del proceso. El no ser pacientes, es el mayor error que podemos cometer.


Lo más importante para ser exitoso, es el poder de pensar en grande, los pensamientos positivos o negativos que tengamos y las historias que nos contemos. Como decía mi abuela: nos tomamos el vasito con miel o con hiel. Tú decides.


Antes de pensar en recibir, ¿qué es lo que estamos dispuestos a dar? ¿Cómo vamos a ayudar? ¿Cómo tocamos el mundo que nos rodea?

Transmitamos nuestros conocimientos y experiencias. Que la gente que nos conoce, cometa errores nuevos, no los que cometimos nosotros.

Encuentra tu propósito, supera tus miedos y “Cero” drama

Hemos sido programados de como debemos de vivir nuestra vida: ir a la escuela, sacar buenas calificaciones, escoger una buena carrera y encontrar un trabajo seguro.


Después, casémonos, tengamos hijos, seamos buenos padres y llegado el momento, nos jubilamos.


Ya hicimos los que nos dijeron lo que hubiese o debiéramos hacer. Y ¿ahora que sigue? Ya nadie nos dice como vivir el resto de nuestras vidas, y ¿ahora?


Mí intención, es inspirar e invitar a todos los que pensamos y sentimos, que la vida que tenemos por delante es mucho más que simples y vagas expectativas.


Para quienes queremos vivir intensamente el resto de nuestras vidas y no solamente irla pasando o sobreviviendo.


Volvamos a soñar y a recordar lo que nos gustaba, inspiraba y queríamos ser y hacer de nuestras vidas.


Ajustemos y alineemos nuestro pensamientos, sentimientos y acciones. Tengamos la mentalidad y actitud positiva y optimista. Ya no más drama.


Si nuestra vida fuera un programa de TV, la seguiríamos viendo, le cambiábamos o de plano le apagábamos?


Si nosotros fuéramos los actores principales, ¿cómo nos caeríamos?


Seamos las personas que los demás admiran, por que nos hemos atrevido a ser y a hacer las cosas que nos hacen felices. No nos conformamos ni nos la pasamos dando explicaciones o justificaciones.


Tomemos las decisiones para crear las circunstancias que queremos para nuestras vidas.


¿Porqué tratar de adaptarnos y ser aceptados, cuando podemos hacer algo extraordinario y ser sobresalientes?


Programemos nuestra mente para hacer grandes contribuciones, no para ser promedio.


Una de las claves para ser felices, es dedicarnos a algo que nos gusta y satisface. La vida es muy corta como para conformarnos haciendo algo que nos simplemente permita cubrir nuestros gastos.


En esta etapa de 50+ la decisión de retirarte o reinventarte es solamente tuya.
Basta de hubieras o debieras, decide y se feliz.


Cuando haces un cambio importante en tu vida y diferente a lo que has hecho y a lo que la gente está acostumbrada, lo más probable es que no solo no lo entiendan, sino que lo desaprueben.


Tú eres quien tiene que vivir su vida, quien tiene que decidir que es correcto para
ti, no busques aprobación y atrévete a ser tú y a hacer lo que siempre has querido.

¿COMO NOS DIFERENCIAMOS?


¡Nuestros actos hablan más que nuestras palabras!

Hablemos menos y hagamos más.
No digamos, hagamos.
Entendamos que nuestra visión de vida nos da rumbo y significado.
Somos lo que pensamos. Por ende, es lo que hacemos.


La diferenciación, se da estando presente, no diciendo. Cada cosa que hacemos debe estar en línea y armonía con nosotros, para poder acercarnos a nuestra meta final de vida. Tomamos mejores decisiones cuando entendemos por qué lo hacemos, no son el resultado de un impulso o un capricho.

La claridad de nuestras intenciones es en donde todo inicia, en donde nuestra historia hace sentido. Es lo que nos permite hacer frente al cambio, a situaciones inesperadas, lo que nos permite adaptarnos a entender que nuestra historia es más grande que lo que está
ocurriendo en este momento. Lo que nos permite seguir adelante. Lo que ayuda a dejar de ser reactivos y ser más visionarios, menos tácticos y más estratégicos.

En un mundo tan cambiante, debemos ser flexibles, innovadores y aceptar adaptarnos a nuestra realidad actual.
Tenemos que mejorar nuestra historia y propósito de vida, con todo lo que nos sucede.

Como dice el refrán: “Lo que no te mata, te hace más fuerte”.
Cada día que pase, será más claro, que lo que hacemos, no solamente nos diferencia, si no que es parte de quien somos.


¿COMO CONSTRUIMOS NUESTRA HISTORIA?
No es un hecho aislado. Es la suma de todo.
En lo que creemos y en lo que no creemos.
En lo que hacemos y lo que no hacemos.
En lo que sentimos y en lo que decimos no sentimos.
En lo que pensamos y en las historias que nos decimos.
El decidir a actuar en forma consistente con nuestros valores y principios o no hacerlo.
En sentirnos orgullosos de ser nosotros, o no.
Cada decisión que tomamos en congruencia con nuestros valores, creencias y principios.
Lo que priorizamos y lo que ignoramos.
En síntesis, ser consistentes con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea, es uno de los grandes secretos para construir una ¡vida espléndida!


Lo dijo Mahatma Gandhi: “La felicidad es cuando lo que piensas, lo que dices y lo que haces, están en armonía”.
Resulta imposible, ser intencionado y deliberado si no podemos articular lo que es importante para nosotros.
Armado con esta narrativa y una identidad única, la tuya, encuentras dirección y significado en todos y cada uno de los días de tu vida.

Cuando tienes claridad en cuales son tus valores, la toma de decisiones se simplifica enormemente. Sabes que sí y que no.
No vivas en el “Hubieres o Debieres”, vive tu vida plenamente en armonía con tus principios y valores. Ello, te permitirá no solamente ser feliz, si no también disfrutar al máximo cada uno de los días del resto de tu vida.

Es posible que te escondas en explicaciones y excusas por algún tiempo, sin embargo, tus actos hablan y gritan más fuerte que tus palabras.
Somos mejores personas, a medida que tenemos mayor control sobre nuestro destino y sentimos y recibimos el apoyo de la comunidad a la que pertenecemos.
Nuestra intención fundamental, es contribuir y ayudar a un mundo mejor.
Si no comunicamos claramente nuestras intenciones, será muy difícil que la gente que nos rodea nos crea, entienda y siga y así podamos hacer una contribución genuina e importante.

VISION
Sin un propósito claro, no sabremos porque iniciamos este viaje. Pero sin visión, no sabremos hacia adonde vamos.
Ya lo dijo Stephen Covey, en su libro Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva: “Empezar con el fin en la cabeza significa encaminarnos con claridad hacia nuestro destino.” Significa saber hacia donde nos dirigimos, en donde estamos y que pasos tenemos que
seguir para llegar a nuestro destino.

Tú propósito es el por qué haces lo que haces todos los días. Tú visión es tu aspiración al futuro, la contribución que harás y como beneficiará al mundo que te rodea.
Sin esta claridad, podemos estar caminando en círculos que nos llevará a ninguna parte.
Necesitamos tener los pies en la tierra. Necesitamos nuestra historia y nuestra visión, para saber hacia adonde vamos.


¡Vamos!

Cuando tienes algo que decir, no tienes que gritar, actúa.

Ya lo dijo Sócrates: “La mejor forma de vivir honorablemente en este  mundo, es siendo quien pretendemos ser”. 

Saber quienes somos, es lo mejor que puede pasarnos. 

La gente, que ha vivido vidas que admiramos y respetamos, ha sido  honesta consigo misma y aceptado quien es. Tienen una poderosa  identidad. No se obsesionan con diferenciarse del resto del mundo o  en contar su historia, simplemente ¡Viven! 

Empecemos a vivir, con la verdadera historia de quienes somos. Seamos  los protagonistas de nuestra película, siendo nosotros mismos. Es muy difícil ser excelente en lo que hacemos y en cómo lo hacemos, cuando nos la pasamos comparándonos con todo el mundo  que nos rodea. Mantengamos nuestra identidad y tomemos conciencia de cómo impactará al mundo nuestra contribución. 

Ya lo decía Steve Jobs: “La persona más poderosa del mundo, es el  narrador de su propia historia”. 

Las historias crean cambio. Empiezan con una persona que está dispuesta a ser honesta consigo mismo y ser congruente en su pensar, sentir y actuar. 

Dejemos de hablar y a veces de gritar. Simplemente actuemos. La gente exitosa tiene en común que su objetivo principal no es  ganar, sino que su contribución signifique algo importante para la gente que los rodea. 

No prosperaremos, si seguimos compitiendo y comparándonos con todos y con todo. La diferenciación se da siendo nosotros mismos, no una versión mejorada del mundo que nos rodea. 

Tomemos como ejemplo a Amazon (Jeff Bezos), Apple (Steve Jobs),  Virgin (Richard Branson), aquellos quienes se atrevieron a ser diferentes, a ser pioneros en sus campos, a recorrer caminos que nadie había recorrido anteriormente. Para ellos ÉXITO, es la  alineación de sus creencias, pensamientos, intenciones y acciones. El  recorrido, es parte de ese éxito. 

Todo empieza decidiendo quienes somos, nuestros valores y actitud de vida y en invertir el tiempo para hacer que nuestra contribución se note. 

HAGAMOS COSAS QUE IMPORTAN 

Probablemente empecemos el día con esa intención. Sin embargo,  titubeamos. Tomamos un atajo; decimos cosas que no queremos decir;  hacemos promesas que no cumplimos; aceptamos proyectos que no están acordes con nuestros valores.  

¿Por qué somos tan incongruentes?

¿Por qué nos cuesta tanto trabajo priorizar las oportunidades que se nos presentan?

¿Crecimos muy  rápido?

¿Nuestros temores son más fuertes?

 ¿O simplemente estamos limitados por puntos de vista convencionales que nos limitan en vez de retarnos? 

¿POR QUÉ? 

La pregunta clave no es ¿qué puedo lograr?, si no ¿cómo puedo contribuir y que tenga significado? 

Estamos tan ocupados y distraídos con temas tan poco importantes,  que normalmente olvidamos el POR QUÉ de lo que estamos haciendo y POR QUÉ lo estamos haciendo. Por qué queremos contribuir con lo que estamos haciendo. 

Preferimos corregir errores, en lugar de aceptar la incertidumbre, lo desconocido y la inseguridad. 

Iremos progresando a medida que vayamos creyendo en el significado de lo que estamos haciendo. 

Nuestras experiencias previas influyen fuertemente en qué queremos hacer y POR QUÉ queremos hacerlo. 

Mucha gente no se conforma con simplemente vivir. Buscan que tenga significado y puedan contribuir a algo. 

Nuestras historias de vida, más que diferenciarnos de quien realmente somos, nos ayudarán a planear, decidir, inspirar, influenciar, persuadir,  aportar valor, crear confianza, conectar y ser exitosos construyendo una mejor vida. Nuestra historia nos permitirá ser quien realmente somos, no quien pretendemos ser.

Nuestra historia de vida va evolucionando con el paso del tiempo.  Empezamos a construirla en nuestra infancia, la vamos enriqueciendo a medida que vamos creciendo, con nuestros objetivos, sueños, valores y metas y, finalmente, con las decisiones que vamos tomando al  “seleccionar” que creemos y que queremos hacer para asegurar que tendremos un futuro con significado. 

Nosotros construimos nuestra historia y así vivimos, eso nos da nuestra identidad y personalidad. 

Cuando sabemos de dónde venimos y hacia a dónde vamos,  empezamos a hacer conexiones y contribuciones en el mundo que nos rodea. 

Mientras más clara tengamos nuestra historia, mejor será nuestra narrativa. 

¿Cuál es la razón por la que nos levantamos en la mañana? ¿Cuál es  “ese deseo” que nos importa tanto para contribuir y hacer algo impactante? Algunas veces perdemos el foco y la claridad, lo que impacta en el poder de nuestra historia. 

¿Cómo afecta nuestra narrativa a nuestra actitud y conducta?  Nuestras creencias, éxitos y fracasos impactan nuestras elecciones, conducta y desempeño. 

Debemos actuar en armonía con la persona que decimos ser y quienes somos para poder construir y hacer lo que nos hace felices. Pretender es agotador. 

Permitamos que nuestra historia de vida nos guíe y oriente. Que nuestras acciones y entendimiento tengan significado y sentido. 

SOY LO QUE HAGO

NO SOY LO QUE PIENSO, SOY LO QUE HAGO
Cambia tus pensamientos, cambia tu vida.
Entendamos que lo que pensamos, está alineado con lo que no hacemos.

Logramos cambio, por nuestras acciones. En cuanto empezamos a actuar, “milagrosamente” las cosas se alinean y empiezan a suceder.
Cuando actuamos y hacemos, no tenemos tiempo para nada más, mucho menos para pensamientos negativos derrocadores.

¿No sabes por donde empezar?
Que bien. Ese es tu primer paso. Entender y encontrar como empezar. Busca en internet, lee, pregunta, toma cursos y seminarios, has lo que sea necesario para dar ese primer paso.
El actuar, no traerá felicidad, pero no habrá felicidad sin acción.
Da el primer paso, luego el que sigue, el que sigue…
Nuestros mayores éxitos, nacieron de la incertidumbre, de la inseguridad y del riesgo.

SE IMPLACABLE

Cada vez que pretendes hacer algo nuevo, nadas contra la corriente; las opiniones y comentarios de la gente son adversos, negativos y derrotistas.
Mientras más evidente sea el cambio y más se diferencie tu presente de tu pasado, la opinión pública será más adversa a tu cambio.
¡Pero si tú no eres así, que te pasó!
Por favor, entendamos que con cualquier cambio que experimentemos nosotros, rompemos la estabilidad y seguridad de la gente que nos rodea.

Llega un momento, cuando no sabemos si vamos bien o no, si estamos cerca o no, si nos va a ir bien o no; todo es incierto, ambiguo y poco claro.
Solamente nos queda ser implacables y seguir adelante, adelante, adelante, sin saber nada más. O seguimos adelante y somos implacables o aceptamos la derrota.


¡Lo imposible es imposible, solamente si lo aceptamos, de otra forma, seguimos adelante!


Vivamos nuestra vida por encima de nuestras creencias y de las opiniones de terceros. ¿Qué tenemos que perder?
Estamos construyendo nuestra vida, no siguiendo un guion cinematográfico.
Las respuestas están allá afuera, solamente debemos encontrarlas.
Una vez que encontremos la respuesta, vamos a resolver el siguiente obstáculo, después el que sigue y el que sigue.
Un paso a la vez, hasta completar la travesía.
Podemos caer una y mil veces, lo importante, no es la cantidad de veces que nos caemos sino el levantarnos una vez más. Lo único que no podemos permitirnos es detenernos y lamentarnos.


ESPERANDO LO ESPERADO

La causa de muchos problemas y situaciones, son expectativas no cumplidas.
Normalmente reaccionamos a nuestras expectativas en lugar de buscar como actuar y lograr un impacto que afecte positivamente nuestra acción.
Esas expectativas, marcan un rumbo, un destino, un tono y manera.
Si no sucede así, entonces…
Olvidémonos de esas expectativas, hagamos las paces con la incertidumbre y cambiemos, no queramos repetir la misma historia, sabiendo hoy, el final no feliz de la misma.

Aceptemos las cosas como son no como debieran o hubieran sido.
Hagamos frente a la realidad con una actitud nueva, llena de sueños y de desafíos, no de historias tristes y aburridas.
Esperemos nada y aceptemos todo, seamos libres y caminemos hacia adelante.
Todo mejorará cuando dejemos de tener expectativas de como el mundo debe ser y de le gente como debe actuar: Aceptando las cosas como son, no como quisiéramos que fuera, la vida es más fácil y real.

No esperes que la gente adivine que piensas o que sientes, eso solo lo sabes tú.
Es silenciar tu mente y actuar poderosamente ante las situaciones de tu vida, no sucumbir a ellas.
Acepta a la gente como es, no como tu quisieras que fueran.
Olvida el drama y el predicamento. Vive tu vida, la vida que tu quieres, no la que esperabas vivir.

¿Qué estás esperando?
Nada puede detenerte si tu no quieres.


Carl Jung decía: “Eres lo que haces, no lo que dices que harás”.